La cooperación en materia de seguridad entre Perú y Estados Unidos alcanzó un nuevo hito con la implementación de tecnología biométrica internacional para la identificación de internos extranjeros en el sistema carcelario peruano.
Durante un operativo conjunto en el penal de Lurigancho, se procesó a 241 internos de diversas nacionalidades mediante sistemas avanzados proporcionados por Homeland Security Investigations (HSI). Esta herramienta permitió contrastar huellas y datos faciales con bases de datos globales, logrando detectar coincidencias de antecedentes penales en el extranjero y posibles vínculos con el crimen organizado o el terrorismo transnacional.
La jornada fue liderada por el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) en coordinación con el Ministerio del Interior y la Policía Nacional del Perú (PNP). El uso del sistema biométrico de HSI resultó determinante para identificar a individuos que enfrentan cargos por robo agravado, homicidio y tráfico ilícito de drogas, descubriéndose que varios de ellos poseían registros criminales previos en los Estados Unidos y otros países del hemisferio occidental, incluso bajo identidades falsas. Esta capacidad de autenticación garantiza que los procesos judiciales y penitenciarios se realicen con información veraz y verificada internacionalmente.
Paul Salamon, agregado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y HSI en el Perú, destacó que esta iniciativa busca proteger no solo la estabilidad peruana, sino la seguridad de toda la región. Al compartir tecnología, capacitación e información, ambos países fortalecen sus capacidades para neutralizar amenazas transnacionales que ponen en riesgo la convivencia ciudadana.
El gobierno estadounidense reiteró su disposición para continuar con este tipo de intervenciones conjuntas, consolidando una estrategia de vigilancia penitenciaria que trasciende las fronteras nacionales y refuerza el control sobre la delincuencia de alto perfil.
