Con el nombre de «León XIV», la obra del Papa revela una nueva mirada al cardenal peruano.
El libro con la primera entrevista al papa León XIV, realizada por la periodista Elise Anna Allen, se ha puesto a la venta en Perú antes que en cualquier otro país. Este lanzamiento tiene un significado especial, ya que el pontífice es también ciudadano peruano y pasó más de 20 años de su vida pastoral en el país.
En la obra, titulada «León XIV: Ciudadano del mundo, misionero del siglo XXI», el papa expresa su preocupación por la creciente concentración de la riqueza global. Pone como ejemplo a Elon Musk, a quien considera el posible primer billonario (trillonario, en el término anglosajón) de la historia, y reflexiona sobre el significado de este fenómeno en la era de la inteligencia artificial. «Si eso es ya lo único que tiene valor hoy, entonces estamos en un gran problema», comentó.

El papel de la mujer y la comunidad LGTBI+
El papa León XIV abordó también la situación de la mujer en la Iglesia Católica, afirmando que su rol «tiene que seguir desarrollándose». Sin embargo, aclaró que «por el momento» no planea cambiar la enseñanza sobre la ordenación de mujeres diaconisas, aunque espera seguir los pasos de su predecesor, el papa León XIV, al designar a mujeres en roles de liderazgo.
Sobre la comunidad LGTBI+, el pontífice reconoció que es un tema que genera «mucha polarización» dentro de la Iglesia. Aclaró que, si bien «todos están invitados a entrar», la doctrina eclesiástica se mantendrá sin cambios. «Invito a una persona porque es un hijo o una hija de Dios. Todos son bienvenidos y vamos a conocernos y a respetarnos», señaló, aunque reiteró el apoyo a la «familia tradicional».
La crisis de los abusos a menores
Finalmente, el papa León XIV abordó el tema de los abusos a menores en la Iglesia, reconociendo que es una crisis «real» y que debe ser tratada con una «sensibilidad y una compasión auténticas y profundas». También enfatizó la necesidad de proteger a las víctimas, señalando que las estadísticas indican que más del 90% de las acusaciones son genuinas. A pesar de esto, reconoció que también hay casos de falsas acusaciones y que la ley debe proteger a todas las partes, aunque los largos procesos legales pueden causar más dolor a las víctimas.
