El panorama político en Ecuador atraviesa una etapa de alta tensión marcada por la convergencia de movilizaciones sociales y el inicio formal de procesos legales para la revocatoria del mandato del presidente Daniel Noboa.
Este escenario, que el oficialismo califica como un intento de desestabilización, se nutre del descontento ciudadano ante los limitados resultados en materia de seguridad y la persistente crisis institucional.
Movilización social y el frente por la revocatoria
La marcha del Primero de Mayo se consolidó como un termómetro crítico, congregando a cerca de 30 mil personas en Quito. La movilización, liderada por centrales sindicales, movimientos indígenas, ecologistas y jóvenes, culminó con una participación activa de la Revolución Ciudadana (RC5), cuyos simpatizantes promovieron abiertamente la recolección de firmas para la revocatoria.
- Requisitos legales: Según la Constitución, el proceso puede iniciar tras el primer año de funciones (24 de mayo de 2026). Se requiere recolectar firmas equivalentes al 15% del padrón electoral, lo que representa más de 1.2 millones de rúbricas.
- Liderazgos en disputa: Leonidas Iza, titular de la Ecuarunari, ha ratificado la voluntad de construir una «gran unidad» para enfrentar al Gobierno, citando el incumplimiento del plan de trabajo y la gestión de recursos naturales como causales principales. Sin embargo, la Conaie, a través de Marlon Vargas, ha mostrado distancia, calificando la revocatoria como inviable en el contexto democrático actual.
Crisis de seguridad y el impacto de los estados de excepción
El Observatorio Ciudadano de la Seguridad Integral (OCSI) advierte que el Gobierno enfrenta una vulnerabilidad política extrema debido a la falta de resultados tangibles en el Conflicto Armado Interno (CANI). A pesar de los recurrentes estados de excepción y toques de queda -el país suma siete en dos años-, las métricas de violencia criminal muestran variaciones mínimas.
- Eficacia cuestionada: En provincias como Guayas, la tasa de homicidios se mantuvo en aproximadamente 13 asesinatos diarios, con o sin toque de queda. En otras regiones, como Orellana, la violencia incluso se intensificó durante las restricciones.
- Deficiencias operativas: Los analistas del OCSI señalan falta de coordinación interinstitucional, debilidad en el sistema de inteligencia y una reducida mística en el Bloque de Seguridad, factores que limitan la neutralización de las amenazas transnacionales.
Escenario estratégico y riesgos institucionales
El Ejecutivo minimiza estas acciones tildándolas de narrativas vinculadas al crimen organizado para frenar los acuerdos militares con Estados Unidos. No obstante, el deterioro de la legitimidad gubernamental en áreas clave como salud, energía y minería, sumado a la parálisis económica que generan las restricciones de movilidad, configura un entorno de crisis multidimensional.
La viabilidad de la revocatoria dependerá no solo de la capacidad de movilización de la oposición, sino de la transparencia del Consejo Nacional Electoral (CNE), institución que los sectores sociales observan con desconfianza por su presunta cercanía a los intereses del Palacio de Carondelet.
