Opiniones encontradas sobre cuestión de confianza

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Los parlamentarios de diferentes bancadas sostuvieron durante el debate en el Pleno del Congreso, diferentes opiniones respecto a la cuestión de confianza planteada por el Ejecutivo. 

Algunos de ellos anunciaron que darán su voto en beneficio de la población y otros que no le facilitarán la votación porque el Ejecutivo no tiene facultad para proponer proyectos de reformas constitucionales.

El legislador Marco Arana, del Frente Amplio, en su intervención dijo que su bancada rechaza la corrupción que mata y el Estado debe combatirla. Es un problema de ineficiencia de la gestión y es robo de la administración pública. “No hemos escuchado a los integrantes de la Comisión de Constitución decir que existe una corrupción y que se debe combatir. El gobierno del presidente Martin Vizcarra no está gestionando para el pueblo”, expresó.

Por su parte, el parlamentario Clayton Galván, de la bancada de Cambio 21, fue más enfático y señaló que no le teme al cierre del Congreso y remarcó que el Legislativo tiene un poder autónomo y que se debe a la votación del pueblo.

“Mi bancada ha analizado y que este voto de desconfianza se convierta en confianza, que significa una vía de desarrollo para el país; ratificamos y vamos a dar el voto de confianza y empecemos a trabajar por el país”, expresó.

En tanto, legislador Javier Velásquez Quesquén (CPA), coincidió con su colega en que no le teme a la disolución del Parlamento. “Este precedente será un baldón para querer incrustar un mecanismo que está conscripto en la Constitución Política del Perú. El Ejecutivo no tiene facultades para aprobar reformas constitucionales”, sostuvo.

En tanto, la congresista Úrsula Letona (FP) coincidió que el Ejecutivo no está facultado para pedir la cuestión de confianza sobre reformas constitucionales.

“El premier debe precisar su pedido de confianza y dejar de lado el contenido inconstitucional y estaríamos en condiciones en tomar una decisión de acuerdo al marco inconstitucional que significa que este Congreso no tiene plazo, ni manera de ser obligado a tener plazo porque es exclusiva del Poder Legislativo”, señaló. Propuso una agenda de desarrollo del país en el que estén encaminados el Congreso con el Poder Ejecutivo.

Luego intervino el congresista Eloy Narváez, quien pidió a sus colegas a tomar una decisión y sacar adelante la reforma política propuesta. Comentó que el ministro Del Solar ha acudido al Congreso de buena fe y que si bien se puede estar en desacuerdo por lo dicho se le debe escuchar. Toda esta crisis del país, afirmó, empieza con el Caso Lavajato y preguntó qué podemos hacer ante esta situación.

Pese a que cuestionó la presión del Ejecutivo poniendo plazos para la aprobación de los proyectos como si fuera un colegio y ha tenido acciones que han llevado a una confrontación entre poderes, es importante sacar conclusiones acertadas por el bien del país.

Oracio Pacori, a su turno, expresó que la corrupción ha generado indignación en la población y el pedido de cuestión de confianza responde a ello. Afirmó que si no se encuentra voluntad de diálogo para encaminar juntos y destruir la corrupción, no se podrá sostener el equilibrio de poderes. Se ha puesto zancadillas a la lucha contra la corrupción, dijo el congresista.

Terminó afirmando que Nuevo Perú no tiene temor a dejar sus curules sino hay una postura de diálogo y anunció que no le darán la cuestión de confianza al Ejecutivo.

Clemente Flores, del partido oficialista, estuvo de acuerdo en una ampliación de la presente legislatura para debatir las reformas propuestas porque los cambios que se proponen son para las futuras generaciones y cortará la corrupción. Hizo un llamado a sus colegas congresistas a apoyar la cuestión de confianza, respetando la autonomía del Congreso para legislar.

Wilbert Rozas dijo también que Frente Amplio no le dará la cuestión de confianza solicitada, pero el Congreso a quién debe pedir que le dé la confianza, preguntó y respondió “al pueblo”. Pero el problema es que nadie confía en el Congreso; todo el mundo tiene la esperanza de que se cierre llevado por el comportamiento de los congresistas y de la mayoría que desatiende los problemas de la población indígena, demostrado por el ausentismo a las sesiones de la comisión que él preside.

Más críticas hacia el comportamiento del Ejecutivo las hizo el congresista Salvador Heresi, quien comentó que la cuestión de confianza era ilegítima y colisiona directamente con el Congreso al querer someter el mandato imperativo de los congresistas.

Afirmó que el jefe del gabinete ha planteado una cuestión de confianza con trampa. Se trata de una triquiñuela porque el Ejecutivo se está arrogando la cuestión de confianza diferida: la aprobará o la rechazará si lo desea, luego de analizarse en el Tribunal Constitucional. Dijo que el Ejecutivo está cometiendo una flagrante usurpación de funciones y corresponde a los congresistas salir en defensa del fuero parlamentario.

A continuación intervino el congresista Miguel Torres. Dio un sí a las reformas, pero con debate; no a la carrera y de manera irresponsable. No hay que equivocarse, afirmó Torres Morales. El Ejecutivo ha renunciado al diálogo, al debate con la otra parte y eso es soberbia. Su interés por la reforma, según el congresista, ha olvidado que la democracia obliga a debatir. No se puede aceptar chantajes ni amenazas ni imposiciones.