Inteligencia policial interviene almacén clandestino de explosivos en el centro de Chiclayo.
Las autoridades de Lambayeque neutralizaron un foco de alta peligrosidad en el centro de Chiclayo tras incautar más de una tonelada de pirotécnicos ilegales, valorizados en aproximadamente 100,000 soles.
El operativo, liderado por la Dirección Nacional de Inteligencia (Dirin) y la Comisaría PNP del Norte, permitió desarticular un centro de acopio clandestino ubicado cerca del Mercado Modelo, donde el almacenamiento precario de explosivos representaba una amenaza inminente para los transeúntes y establecimientos comerciales de la zona en vísperas de las festividades.
La incursión policial se ejecutó en un inmueble de la calle Alfonso Ugarte, donde los agentes sorprendieron a un hombre y una mujer manipulando materiales explosivos sin protocolos de seguridad. A pesar de alegar poseer permisos, los intervenidos no presentaron autorizaciones de la Sucamec ni de la municipalidad provincial.
Durante el registro, se hallaron más de 7,000 soles en efectivo y equipos de comunicación que vinculan a los detenidos con una red de distribución masiva, lo que motivó su detención por el presunto delito de tráfico de productos pirotécnicos.
El arsenal decomisado incluía dispositivos de alta potencia como tortas de 36 disparos, misiles de 100 tiros, baterías y más de 1,700 paquetes de cohetecillos, todos almacenados de forma inestable en un entorno urbano densamente poblado.
Representantes de la Sucamec y de la Municipalidad Provincial de Chiclayo confirmaron que el volumen y la naturaleza de los explosivos convertían al local en una «bomba de tiempo». Tras la diligencia, la mercadería fue lacrada y trasladada bajo custodia policial para su posterior disposición final, quedando el caso bajo la jurisdicción del Ministerio Público.
Este operativo forma parte de una estrategia articulada que integra inteligencia policial y respuesta operativa para combatir el comercio ilegal de explosivos. La Policía Nacional del Perú enfatizó que la venta y almacenamiento clandestino de estos productos no solo conlleva responsabilidades penales, sino que pone en riesgo la vida de la población vulnerable, como niños y adultos mayores. Las investigaciones fiscales continuarán para identificar otros nodos de distribución en la región y prevenir tragedias vinculadas al uso de pirotecnia no autorizada.
