Nace foro de presidentes parlamentarios

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´Encuentro de Presidentes Parlamentarios´ en la sala Raúl Porras Barrenechea, en la sede del Parlamento peruano.

El Foro de Presidentes y Vicepresidentes de Parlamentos de las Américas y España nació hoy en el Congreso del Perú, a iniciativa de su titular Luis Galarreta Velarde, y acordó dos  pronunciamientos: uno, de condena a la reciente ruptura del orden democrático en Venezuela y, el segundo, de rechazo a los actos terroristas porque “socava la base de todo sistema democrático como es la vida humana”.

El primer pronunciamiento se denomina “Declaración de Lima” que recoge la decisión de las autoridades parlamentarias de Perú, Costa Rica, Brasil, Chile, Panamá, México, Canadá y España de desconocer los actos legislativos de la Asamblea Nacional Constituyente, demandar el cese de la represión a los opositores al régimen de Nicolás Maduro, exigir la aplicación de la Carta Democrática en Venezuela y ratificar que la vía electoral democrática con observación internacional e independientes es la única salida a la crítica situación que se vive en el país llanero, “sin golpe, ni autogolpe o la intervención militar extranjera”.

El Foro de Presidentes Parlamentarios suscribió además “La Declaración contra el Terrorismo”, con un minuto de silencio en homenaje a los damnificados del atentado terrorista ocurrido el pasado jueves en la tarde en Las Ramblas, Barcelona, España y de condena enérgica contra este tipo de actos que socava la base de todo sistema democrático como es la vida de inocentes.

Este segundo pronunciamiento concluye:”sólo desde la unidad democrática, la tolerancia y el respeto a los derechos humanos podremos acabar con la lacra del terrorismo. Estamos convencidos de que los terroristas nunca van a conseguir romper los valores democráticos que aseguren nuestra libertad”.

Los dos documentos resumen las deliberaciones de cinco horas que protagonizaron el presidente del Congreso peruano, Luis Galarreta Velarde, el presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Rodrigo Maia, Gonzalo Ramírez Zamora, presidente de la Asamblea Legislativa de Costa Rica, Pedro María Sanz Alonso, vicepresidente primero del Senado del Reino de España; Patricia Viviana Giménez, vicepresidente de la Cámara de Diputados de Argentina; Gabriel Soto Martínez,  segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional de Panamá;  Jorge Sabag Villalobos, segundo vicepresidente de la Cámara de Diputados de Chile; Hernán Larraín Fernández, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Chile; Mariana Gómez del Campo Gurza, vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Chile y la senadora de Canadá, Rosa Gálvez, en representación del presidente del Senado, George Furcy.

Estas autoridades se reunieron a puertas cerradas en la Sala Francisco Bolognesi en la sede central del Parlamento peruano -entre las 9 de la mañana a dos de la tarde- y fue durante el desarrollo de esta singular reunión que se informaron de la usurpación de las funciones de la Asamblea Nacional de Venezuela por la Asamblea Nacional Constituyente, consolidando la dictadura que rige en ese país desde hace varios años.

En su discurso de orden que pronunció el titular del Congreso, Luis Galarreta, dijo que ha llegado la hora de pasar a la acción frente a los luctuosos sucesos políticos y sociales que sacuden Venezuela por lo que no cabe ni Latinoamérica ni España sigan distante los hechos que consolidan el cierre de las libertades públicas que caracteriza el régimen de Nicolás Maduro.

Justamente puso en relieve el funcionamiento del Foro de Presidentes Parlamentarios como un ente continental vigilante para el respeto irrestricto de los principios y valores democráticos y de los derechos humanos en Venezuela y en otro país de la región.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Chile, Hernán Larraín y Gonzalo Ramírez, presidente de la Asamblea Legislativa de Costa Rica, subrayaron que Venezuela está atravesando su etapa más difícil y expusieron el compromiso político continental de impulsar los mecanismos necesarios para la protección de los derechos humanos y el sistema democrático.