La Superintendencia Nacional de Migraciones intervino a 30,086 extranjeros durante el primer trimestre de 2026, como parte de una estrategia intensiva de fiscalización en todo el territorio peruano. Los resultados, presentados por el superintendente Alberto Balladares Ramírez en el marco del Plan Nacional de Seguridad Ciudadana, revelan la ejecución de 1,807 operativos conjuntos con la Policía Nacional en las regiones de costa, sierra y selva, fortaleciendo la capacidad del Estado para detectar situaciones de irregularidad migratoria.
Sanciones, expulsiones y control fronterizo
Como consecuencia de estas acciones de control, se dictaron 2,353 órdenes de expulsión, de las cuales 759 ya han sido ejecutadas bajo el debido proceso. La vigilancia se ha concentrado en departamentos fronterizos como Tumbes, Piura, Puno y Tacna, así como en ciudades con alta densidad migratoria, incluyendo Lima, Trujillo y Arequipa. Balladares subrayó que este esfuerzo binario entre Migraciones y las fuerzas del orden es fundamental para salvaguardar la seguridad nacional y mantener el orden interno.
Expansión de la vigilancia en la Amazonía
En una apuesta por cerrar brechas en zonas estratégicas, la institución anunció la implementación de los puestos de verificación migratoria (PVM) Yarana y Tigre en Loreto. Esta medida responde a la identificación de rutas críticas en la triple frontera, utilizadas para el tránsito irregular.
La puesta en marcha de estos nuevos puntos permitirá una articulación más eficiente entre entidades del Estado, garantizando una migración ordenada y reforzando el control en los ingresos amazónicos al país.
