El Banco Mundial, en un informe elaborado junto al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), señala que más del 80% de la población venezolana en el Perú se encuentra económicamente activa. Además, precisa que más del 30% cuenta con estudios superiores y experiencia profesional, lo que refleja una alta capacidad de inserción en el mercado laboral peruano.
Según el informe “Un encuentro de oportunidades: la movilidad humana de Venezuela y el desarrollo del Perú” indica que el 70% de esta población está en edad de trabajar y una de cada tres personas cuenta con estudios universitarios.
El análisis del Banco Mundial y ACNUR estima que los venezolanos en el país aportan cerca de US$530 millones anuales a la economía nacional, cifra equivalente al 1.3% del Producto Bruto Interno (PBI). Este dato se enmarca en el impacto económico que genera su participación activa en distintos sectores.
Asimismo, detalla que por cada sol invertido por el Estado peruano en esta población, se genera un retorno fiscal de S/2,6. Laura Almirall, representante de ACNUR en el Perú, señaló que “estos datos ayudan a mirar la integración con más evidencia, pero el valor de una persona refugiada no se mide solo por su aporte económico. Cuando accede a documentación, educación, salud y empleo, puede reconstruir su vida y contribuir a la comunidad que la acoge”.
Con esto se puede entender mejor cómo se integran las personas refugiadas, pero que su valor no debe reducirse a lo económico. También resalta que tienen acceso a derechos básicos y al rehacer sus vidas pueden portar a la sociedad que los recibe.
En el caso peruano, residen aproximadamente 1.64 millones de venezolanos, quienes acceden al empleo formal, el emprendimiento y la estabilidad económica como mecanismos para integrarse. Según el informe, estas condiciones permiten su participación activa en las comunidades de acogida y la reconstrucción de sus proyectos de vida.
