La Marina de Israel interceptó este viernes el Marinette, el último buque de la Flotilla Global Sumud que aún navegaba en el Mediterráneo con el objetivo de romper el bloqueo a Gaza, según confirmó la propia organización. Con esta acción, el Ejército israelí ha completado la intercepción de la misión marítima, aumentando la tensión en la zona.
El Marinette, de bandera polaca y con seis tripulantes a bordo, se había quedado rezagado de la misión principal debido a una avería. Por esta razón, no fue interceptado en la operación llevada a cabo por el Ejército israelí entre el miércoles y el jueves en aguas internacionales, que detuvo a la mayoría de los buques de la flotilla.
Las imágenes transmitidas en directo mostraron el acercamiento de un navío militar y el posterior abordaje israelí alrededor de las 10:29, hora local, a unas 42.5 millas náuticas de la costa de Gaza.
Desde la noche del miércoles, Israel ha interceptado un total de 42 barcos de la misión humanitaria y detenido a 473 tripulantes. Los detenidos fueron trasladados este viernes a la prisión de Saharonim, ubicada en el desierto del Neguev, en el sur de Israel.
El comité de la flotilla denunció la interceptación como «ilegal» y reafirmó su propósito de «romper el asedio ilegal de Israel a Gaza» y transportar ayuda humanitaria y voluntarios. Tras el operativo, la expedición marítima declaró: «Nuestra determinación de enfrentar las atrocidades de Israel y apoyar al pueblo palestino permanece inquebrantable».
La Flotilla Global Sumud, compuesta por decenas de embarcaciones que zarparon desde España, Túnez, Italia y Grecia, ha sido la misión humanitaria más amplia organizada hasta el momento, contando con cientos de voluntarios de más de cuarenta nacionalidades.
A pesar de la intercepción total de esta misión, otra expedición marítima, denominada Flotilla de la Libertad-Thousand Madleens, continúa su travesía hacia Gaza y navegaba este viernes con nueve barcos a la altura de la isla de Creta.
