La nueva hoja de ruta establece los lineamientos técnicos para la conservación del patrimonio y la biodiversidad en el próximo quinquenio.
En el marco de su 45.° aniversario, el Santuario Histórico de Machu Picchu cuenta con un nuevo Plan Maestro 2026-2030, aprobado por unanimidad tras seis años de gestión participativa que involucró a más de 400 actores locales.
El documento, validado en una sesión extraordinaria de la Unidad de Gestión de Machupicchu (UGM) liderada por los ministerios del Ambiente, Cultura y Comercio Exterior y Turismo, establece una hoja de ruta estratégica para garantizar la conservación del patrimonio y el desarrollo sostenible de las comunidades. Este avance no solo responde a las recomendaciones de la Unesco, sino que consolida un modelo de gobernanza que prioriza la investigación científica, la recuperación de ecosistemas y una experiencia turística ordenada y responsable.
Consenso multisectorial y visión de desarrollo regional
La elaboración del Plan Maestro fue el resultado de más de 30 talleres donde convergieron el Gobierno Regional de Cusco, municipios, sociedad civil y operadores turísticos. El gobernador de Cusco, Werner Salcedo, enfatizó que los más de 280 millones de soles que genera anualmente el santuario deben reinvertirse con justicia territorial, priorizando la puesta en valor de nuevos sitios arqueológicos y el bienestar de las poblaciones del Valle Sagrado.
Según el Minam y el Sernanp, este instrumento permite articular la protección de la identidad cultural con una inversión pública eficiente, asegurando que la conservación de la maravilla del mundo sea compatible con la responsabilidad social y el progreso local.
Un punto crítico abordado durante la sesión de la UGM fue el balance tras el accidente ferroviario del 30 de diciembre de 2025 en la ruta Ollantaytambo-Machu Picchu. Las autoridades expresaron su preocupación por las fallas estructurales en los protocolos de seguridad de las empresas concesionarias y cuestionaron el incumplimiento de sus planes de emergencia.
Ante esta situación, el gobernador Salcedo resaltó la intervención del sector salud regional, pero exigió terminar con la «improvisación» en un servicio que es vital para la seguridad de miles de visitantes y trabajadores.
Para evitar nuevos incidentes, la UGM acordó solicitar una fiscalización permanente por parte de Ositrán y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Entre las medidas propuestas destacan la revisión integral de los sistemas de seguridad, la implementación de una ambulancia ferroviaria y la adopción de mejoras tecnológicas que minimicen riesgos operativos. Estos acuerdos reafirman que la vida humana y la seguridad del visitante son pilares fundamentales dentro de la nueva estrategia de gestión que regirá el santuario hasta el año 2030.
