Tras el anuncio de LATAM Airlines Perú sobre la cancelación definitiva de su ruta Lima-La Habana, Lima Airport Partners (LAP), operador del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, emitió un comunicado expresando su preocupación por los riesgos operativos vinculados a la expansión aeroportuaria.
En el documento, LAP señala que la construcción de la nueva torre de control y la segunda pista de aterrizaje, ejecutadas por el Estado peruano a través de CORPAC y la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), carecen de la coordinación técnica necesaria para garantizar una operación segura. Aunque LAP ha culminado la obra física de la pista y esta finalizando la torre, advierte que la puesta en marcha depende de la implementación de sistemas de control aéreo que aún no cumplen con estándares internacionales.
La empresa también desmintió versiones que indicaban que la nueva pista estaría operativa desde enero de 2023, aclarando que su funcionamiento está condicionado a la habilitación completa de los sistemas de navegación aérea, cuya responsabilidad recae en CORPAC y la DGAC.
Este pronunciamiento se da en un contexto de ajustes estratégicos en la industria aérea, donde LATAM Airlines Perú ha atribuido a cancelación de su ruta a La Habana al impacto financiero generado por el cobro de la Tarifa Unificada de Uso de Aeropuerto (TUUA) a pasajeros en tránsito internacional. LAP no se pronunció directamente sobre este aspecto, pero su comunicado refuerza la necesidad de una gestión técnica rigurosa para evitar afectaciones operativas que puedan influir en decisiones comerciales de las aerolíneas.
Finalmente, LAP reiteró su compromiso con el proyecto de modernización del Jorge Chávez y exhortó a las autoridades competentes a priorizar la seguridad y la coordinación interinstitucional para garantizar una transición ordenada hacia la nueva infraestructura aeroportuaria.
