Con 7 metros de altura y 500 kilogramos de peso, la escultura fue encargada al reconocido artista piurano Juan Carlos Ñañake.
En un acontecimiento catalogado como histórico para el arte religioso latinoamericano, fue develada hoy la monumental escultura del Papa León XIV en el óvalo Papal Chimú, punto de ingreso a la ciudad de Chiclayo, región Lambayeque, por la Panamericana Norte.
La obra, que se erige majestuosa para dar la bienvenida a los viajeros, alcanza los 7 metros de altura y tiene un peso de 500 kilogramos, convirtiendo a Chiclayo en la primera ciudad del mundo en rendir homenaje al Sumo Pontífice con una escultura de tan gran formato.
Diseño, elaboración y simbolismo
La escultura fue encargada al reconocido artista piurano Juan Carlos Ñañake, célebre por su maestría en arte sacro y monumentos públicos. Fabricada íntegramente en fibra de vidrio y resina para garantizar su resistencia al clima del norte peruano, la figura del Pontífice se alza sobre un pedestal de 2 metros de concreto, extendiendo una mano en gesto de bendición. Ñañake, quien trabajó en el modelado y ensamblaje con un equipo de seis artistas locales durante tres meses, explicó que la pieza busca reflejar la «serenidad y cercanía» del Papa.
El gerente regional de Comercio Exterior y Turismo, Félix Mío Sánchez, destacó que «Esta obra simboliza el agradecimiento del pueblo de Lambayeque al Santo Padre por su mensaje de amor, esperanza y unidad», y forma parte de la Ruta Turística Caminos del Papa León XIV, un proyecto diseñado para fortalecer la fe y el turismo religioso en la región.
La ceremonia de inauguración, enmarcada por cánticos de alabanza y aplausos de fieles y turistas, congregó a una gran concentración de hermandades y delegaciones religiosas. Entre ellas destacaron la Santísima Cruz de Chalpón de Olmos, las imágenes de San Pablo y San Pedro de Pacora, el Señor Cautivo de Monsefú, Santo Toribio de Mogrovejo, el Divino Niño del Milagro de Ciudad Eten y el Señor de los Milagros de Campodónico. También asistieron un representante del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, empresarios y personalidades del sector turístico.
Previamente, el Obispo de la Diócesis de Chiclayo, monseñor Edinson Farfán Córdova, realizó una paraliturgia y expresó que la escultura será una «memoria viva de ese amor alegre y fecundo, un recordatorio constante que solo el amor construye». El obispo hizo un llamado a caminar juntos, renovando el compromiso de la iglesia, el Estado, las instituciones y los ciudadanos bajo la mirada de Dios para seguir sirviendo con humildad.
El gobernador regional, Jorge Pérez, se sumó a las voces de agradecimiento, refiriéndose al Pontífice como «un hermano nuestro, a un peruano de corazón», y destacó que el ex obispo Robert Prevost les enseñó que con fe, esperanza y unión es posible salir adelante. La alcaldesa de Chiclayo, Janet Cubas Carranza, manifestó su gratitud al Papa por haber puesto a la ciudad en los ojos del mundo.
Impulso al turismo religioso
La inauguración de la estatua se integrará a un circuito temático que incluye otras dos piezas dedicadas al Pontífice: una ya existente en el distrito costero de Pimentel y otra proyectada en el futuro Paseo Papal de la avenida Salaverry. Este corredor busca crear espacios de reflexión, arte y encuentro familiar.
El proyecto cuenta con el respaldo financiero del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), que destinó al Gobierno Regional de Lambayeque 3 millones de soles para fortalecer el turismo cultural y religioso en la región, dentro de un plan general que supera los 100 millones de soles en ejecución. Con este monumento, Chiclayo reafirma su título como “Cuna espiritual del Papa León XIV” y se posiciona como la capital del turismo religioso del norte peruano.
El programa festivo cerró con la presentación de una marinera norteña, un espectáculo de fuegos artificiales y el encendido de las luces que iluminarán la imponente escultura.
