Fujimori desautoriza a López Aliaga y desmiente cualquier vínculo actual con Vladimiro Montesinos.
La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, desmintió categóricamente las declaraciones de Rafael López Aliaga, quien aseguró que el exasesor Vladimiro Montesinos dirige la estrategia de su bancada y asesora su campaña electoral.
Durante una entrevista en el programa Sin Medias Tintas, Fujimori calificó estas afirmaciones como «absolutamente falsas» y atribuyó los ataques a actos de «desesperación» por parte del líder de Renovación Popular. La ex-candidata enfatizó que no entrará en una confrontación directa para «no hacerle el juego a los caviares», a quienes señaló como los principales beneficiarios de una división en los sectores de derecha.
Respuesta a las acusaciones de asesoría externa
Ante la interrogante directa sobre la influencia de Montesinos en sus decisiones políticas, la presidenta de Fuerza Popular fue tajante al señalar que el ex-asesor «está en la cárcel y bien puesto en la cárcel». Fujimori argumentó que las declaraciones de López Aliaga buscan distraer la atención de su propia responsabilidad política tras la reciente crisis parlamentaria que derivó en la elección de José María Balcázar.
Asimismo, defendió la cohesión de su partido, calificándolo como la «bancada más disciplinada» de los últimos quince años, rechazando cualquier rumor de división interna en las votaciones estratégicas.
Tensión en el bloque opositor y crisis en el Congreso
El origen de este enfrentamiento radica en la reciente recomposición de la Mesa Directiva, donde la censura de José Jerí y la posterior elección de Balcázar generaron fricciones entre las fuerzas de oposición. Mientras que Fujimori responsabiliza a la bancada de Renovación Popular -a la que irónicamente llamó «Renovación Caviar»– por trabajar proactivamente en la censura de Jerí, López Aliaga sostiene que el fujimorismo habría pactado bajo las sombras.
Esta disputa pública evidencia una profunda fractura en las alianzas de derecha de cara al proceso electoral de 2026, en un contexto donde ambas agrupaciones se culpan mutuamente por el ascenso de la izquierda a la presidencia del Parlamento.
Llamado a la unidad frente a la emergencia nacional
En un giro hacia la agenda social, Fujimori aprovechó el espacio televisivo para exhortar al Gobierno de turno a atender la emergencia climática que afecta a trece regiones del país, mencionando específicamente las inundaciones en Arequipa.
La lideresa naranja criticó que los líderes políticos se enfrasquen en ataques personales en lugar de reconocer errores que, según su postura, pudieron evitar la actual inestabilidad política. Con este mensaje, Fujimori busca posicionarse como una figura de consenso frente a lo que denomina la «confrontación permanente» promovida por sus adversarios y los sectores que define como «caviares».
