Evidencia técnica expone copia textual en el trabajo con el que Balcázar postuló ante el CNM.
El presidente de la República, José María Balcázar Zelada, enfrenta una grave denuncia por el presunto plagio sistemático de la tesis de licenciatura de su propio hijo para publicarla como un libro de su autoría. Según la investigación periodística, este fraude académico se habría perpetrado en 2005, cuando Balcázar buscaba acreditar producción intelectual ante el desaparecido Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) para asegurar su nombramiento como vocal supremo titular.
El libro en cuestión, titulado Medidas Autosatisfactivas, resultó ser una transcripción literal de la tesis que su hijo, José Balcázar Quiroz, sustentó en 2004 para titularse como abogado.
Evidencias de un fraude intelectual absoluto
Expertos y peritajes comparativos han calificado el acto como una copia «grosera» que carece de aportes originales. El análisis técnico demostró que el mandatario no solo replicó el contenido doctrinario, sino que mantuvo la coincidencia textual en índices, bibliografía y pies de página.
César Bazán Seminario, investigador de la Universidad Humboldt de Berlín, y el ex-juez supremo Iván Sequeiros confirmaron que existe una transcripción párrafo por párrafo. Un detalle particularmente cuestionado es la dedicatoria de la obra, en la que Balcázar Zelada ofrece el libro plagiado a su propio hijo, el autor original del trabajo.
Consecuencias éticas y vacío legal por prescripción
Desde la perspectiva jurídica, el hecho constituye un delito contra los derechos intelectuales que, de haberse detectado durante su carrera judicial, habría provocado su destitución inmediata y un proceso penal por engañar al Estado para obtener un ascenso.
No obstante, debido al tiempo transcurrido, la acción penal podría haber prescrito, trasladando la gravedad del asunto al terreno de la ética pública. En su actual posición como jefe de Estado en este 2026, la integridad del mandatario queda comprometida, generando una presión política creciente sobre su gestión.
A pesar de la contundencia de las pruebas presentadas y de su habitual perfil mediático, el presidente José María Balcázar ha optado por el silencio y ha evitado responder a las interrogantes sobre el origen de su publicación.
Esta falta de descargos oficiales agudiza la crisis de credibilidad del Gobierno, que ya se encontraba bajo escrutinio por su línea ideológica. La revelación de que su ascenso al Poder Judicial se cimentó sobre un fraude académico plantea ahora interrogantes sobre la idoneidad moral para ejercer la máxima magistratura de la nación.
