Tras la denuncia de Juntos por el Perú, el JEE investigará si la encuestadora vulneró las normas electorales, a pesar de que su presidente ejecutivo argumentó que no se trató de un pronunciamiento oficial de Ipsos.
El Jurado Electoral Especial (JEE) de Lima Oeste 2 dispuso la elaboración de un informe de fiscalización contra la encuestadora Ipsos, a raíz de las declaraciones públicas de su presidente ejecutivo, Alfredo Torres, en las que señalaba proyecciones que situaban a la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, con una ligera ventaja en el tramo final del escrutinio.
La medida del tribunal electoral atiende un recurso presentado por la organización política Juntos por el Perú. La agrupación denunció que el directivo emitió dichas afirmaciones sin que la empresa hubiera publicado o remitido el informe técnico correspondiente que respaldara tales datos, tal como lo exige la normativa vigente.

La controversia se originó tras una declaración de Torres en la que afirmaba que, si bien el conteo inicial del voto nacional de ese momento favorecía ligeramente a Roberto Sánchez, la mayoría de los modelos estadísticos internos colocaban a Fujimori adelante al proyectar variables como el sufragio en el extranjero y zonas rurales.
El fallo del JEE determinó que estas aseveraciones sugerían la existencia de un estudio de intención de voto que no figuraba en el portal institucional de la encuestadora ni había sido entregado al jurado dentro de los plazos fijados por el artículo 18 del Reglamento de Encuestas Electorales. Ante esto, el organismo ordenó a su fiscalizador adscrito verificar en un plazo máximo de tres días hábiles si se incurrió en una infracción integral respecto a las reglas de difusión de sondeos de opinión.
Descargos de la encuestadora y precisiones sobre el origen de los datos
Por su parte, el presidente ejecutivo de Ipsos, Alfredo Torres, aclaró en una entrevista periodística que sus comentarios no se sustentaron en un simulacro o estudio predictivo oficial de la compañía, sino en análisis independientes realizados por profesionales de su sector.

El directivo explicó que diversos estadísticos y científicos de datos de su equipo técnico elaboraron de forma espontánea proyecciones en hojas de cálculo y ejercicios matemáticos internos, similares a los que circulaban de manera libre en redes sociales durante esas jornadas.
Torres enfatizó que se trató de proyecciones basadas en escenarios matemáticos cotidianos y no de modelos institucionales estructurados de predicción, desmarcando así su opinión de los productos estadísticos formales que emite la empresa de investigación.
