El proyecto integra inteligencia artificial, inducción electromagnética y nanopartículas de óxido de zinc para eliminar bacterias.
Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) logró transformar botellas y tapas de plástico recicladas (PET y polipropileno) en un avanzado material antimicrobiano mediante la incorporación de nanopartículas de óxido de zinc. La propuesta tecnológica, denominada Smart Circular Plastics, clasificó a la final del prestigioso concurso internacional Bach Khoa Innovation 2026 en Vietnam, tras competir contra cientos de proyectos de todo el planeta, según reportaron medios locales.
Integración tecnológica y proceso de transformación
La docente e investigadora de la UNI, Dra. María Quintana, explicó a la prensa que el proceso combina cuatro tecnologías clave para otorgar un alto valor agregado a los plásticos no degradables. En la fase inicial, un sistema de inteligencia artificial e internet de las cosas (IoT) efectúa la clasificación automatizada del material de desecho para optimizar su procesamiento.
Posteriormente, el plástico se somete a un calentamiento por inducción electromagnética a 315 °C, etapa en la que se integran nanopartículas de óxido de zinc (ZnO). Este mecanismo, activado mediante luz por fotocatálisis, permite generar especies reactivas de oxígeno en la superficie del plástico, otorgándole propiedades bactericidas capaces de eliminar microorganismos nocivos. Además, el uso de energía electromagnética disminuye el consumo de combustibles fósiles y reduce la huella de carbono asociada al reciclaje tradicional.
La ingeniera Pierina Pérez, integrante del equipo de investigación, precisó que el material resultante es altamente moldeable y se adapta a diversos colores. Sus aplicaciones principales están orientadas a infraestructura de alta concurrencia e higiene prioritaria, tales como mobiliario escolar, barandas, pasamanos e instrumental en centros de salud, reduciendo el riesgo de contagios por contacto.
El equipo conformado por Quintana, Pérez y el ingeniero Harry Anderson Rivera Tito constituye la única representación de Perú y Latinoamérica en el certamen organizado por la Universidad Tecnológica de Ciudad Ho Chi Minh (HCMUT). Los investigadores compiten en la categoría Universidad-Empresa con el objetivo de escalar la producción a nivel industrial.
Cabe destacar que el traslado de la delegación peruana a Asia fue financiado por la Sociedad Minera Cerro Verde, a través de gestiones articuladas por el Patronato de la UNI. Los científicos peruanos buscan captar el interés de firmas comerciales para masificar esta solución ecológica y sanitaria en el mercado nacional e internacional.
