El reinicio del suministro en Chilca pone fin a las restricciones energéticas en el país.
El suministro de gas natural se ha restablecido plenamente para más de 970 industrias y 42,000 comercios a nivel nacional, tras superarse la contingencia provocada por un incidente en el ducto de Camisea. El ministro de la Producción, César Quispe Luján, confirmó que sectores críticos como hoteles, restaurantes y panaderías operan sin restricciones, al igual que servicios esenciales en hospitales y comedores populares. Asimismo, la central termoeléctrica de Chilca ha vuelto a ser abastecida con gas, lo que garantiza la estabilidad en la generación de energía eléctrica del país.
El restablecimiento fue posible gracias a la intervención del Comité de Crisis, una mesa de coordinación que integró a entidades públicas (Minem, Produce, MEF, Osinergmin) y empresas del sector privado (TGP, Cálida, Repsol).
Durante la etapa más crítica de la emergencia, se aplicó un racionamiento en industrias no esenciales, y varias centrales eléctricas debieron operar con combustibles alternativos como diésel y GLP, los cuales representan un costo operativo significativamente mayor en comparación con el gas natural.
A pesar de la normalización del gas de Camisea, el ministro advirtió que la distribución de GLP aún enfrenta desafíos debido a oleajes anómalos que impiden la descarga de combustible importado en el litoral. Esta situación ha mantenido el stock de GLP en niveles mínimos, aunque se espera que el suministro se estabilice en los próximos días una vez mejoren las condiciones marítimas.
Por último, se señaló que los precios de los combustibles continúan influenciados por la guerra en Medio Oriente y la volatilidad de los mercados internacionales, priorizando el Gobierno la garantía de abastecimiento para evitar desabastecimientos locales.
