El asesino confeso, Luis Ordinola Sotomayor (29), declaró a la policía que las permanentes discusiones con su pareja fueron el móvil del crimen.
El caso del triple homicidio en Huaral ha conmovido a la región, luego de que Luis Ordinola Sotomayor (29 años), pareja de la víctima, confesara haber drogado y asesinado a golpes a María Dominga Pérez Tarifeño (39) y a sus dos hijos menores. El general Juan Mundaca, jefe de la Región Policial Lima Norte, relató los detalles del crimen tras someter al detenido a un intenso interrogatorio.
El homicidio y entierro
Según el relato de Mundaca Montenegro, el confeso asesino detalló con sangre fría la secuencia de los hechos. Ordinola Sotomayor refirió que compró cervezas y compartió la bebida con su víctima, a quien luego le administró pastillas para dormirla antes de golpearla hasta causarle la muerte. Lo más indignante de su confesión fue que los pequeños, una niña de 6 años y un niño de 4, también fueron salvajemente golpeados, acabando con sus vidas.
El crimen fue precedido por «permanentes discusiones» entre la pareja. Se conoció que Ordinola habría intentado apropiarse de la vivienda, propiedad de la hija mayor de la víctima, exigiendo que se le transfiriera el terreno a su nombre, lo que desencadenó el fatal desenlace la semana pasada.
El entierro de la familia ocurrió en la misma vivienda, ubicada en la lotizadora San Juan Bautista. Ordinola Sotomayor acondicionó un pozo de aproximadamente dos metros de profundidad que excavó durante un día. Tras sepultar a la mujer, arrojó treinta centímetros de tierra sobre el cadáver, para luego colocar los cuerpos de sus hijastros. Los cuerpos permanecieron enterrados durante siete días.
La noche del domingo, la Policía de Huaral acordonó la vivienda para iniciar las diligencias luego de que el principal sospechoso incurriera en contradicciones durante el interrogatorio. La Policía excavó por horas para recuperar los cuerpos, que se encontraban en proceso de descomposición. El primero en ser hallado fue el de la niña.
Vecinos de la zona confirmaron que no veían a la madre desde hacía una semana, y que el sujeto, a bordo de una moto, entraba y salía, lo que sugiere a la Policía que pudo haber estado durmiendo en la casa con los cuerpos. El caso se inició tras la denuncia por desaparición formalizada por el hermano de la víctima, siete días después de no tener noticias de su familiar.
La victimada, María Dominga Pérez Tarifeño, se dedicaba al comercio ambulante de dulces y canchita en Chancay y Huaral. Sus pequeños eran recordados por los vecinos por ayudar a su madre en las tareas del hogar.
Familiares de la madre se dirigieron a la vivienda y luego permanecieron en los exteriores de la morgue de Huaral para el retiro de los cuerpos, exigiendo la pena más severa para el feminicida. Representantes del Ministerio Público anunciaron que formalizarán la acusación en las próximas horas por el grave delito de feminicidio y el crimen con salvajismo de los dos menores. El detenido evitó el contacto con la prensa durante su traslado.
