Una coalición de organizaciones civiles, líderes de oposición y sectores sociales en Honduras ha convocado a una movilización permanente para exigir la nulidad total de las elecciones del 30 de noviembre, tras denunciar un fraude sistemático que favoreció al oficialismo.
La crisis estalló tras la ratificación de una estrecha victoria de Nasry Asfura (40.27%) sobre Salvador Nasralla (39.53%), en un proceso marcado por el colapso del sistema de transmisión de datos, inconsistencias en miles de actas y acusaciones de corrupción contra la empresa encargada del software electoral.
Mientras tanto, el expresidente Manuel Zelaya ha instado a la militancia del partido Libre a movilizarse específicamente en apoyo al alcalde Jorge Aldana, denunciando maniobras del bipartidismo en el Consejo Nacional Electoral (CNE) para desconocer su triunfo en la capital.
Irregularidades técnicas y falta de transparencia
El descontento ciudadano se fundamenta en una serie de fallas críticas que, según los denunciantes, alteraron la voluntad popular expresada en las urnas. El Consejo Nacional Electoral (CNE) admitió errores en más de 2,000 actas y retrasos considerables en el ingreso de otras 2,500, situación que se agravó con la parálisis del Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) en momentos clave del conteo.
Investigaciones locales también señalan presuntos vínculos irregulares entre la empresa tecnológica ASD y figuras del Partido Nacional, sugiriendo que el software fue manipulado para asegurar la continuidad del gobierno actual.
El frente político contra el veredicto oficial
A pesar de que el CNE ratificó los resultados el 24 de diciembre, figuras prominentes como Salvador Nasralla y Rixi Moncada han rechazado tajantemente el dictamen. Nasralla ha calificado el evento como un golpe electoral y exige el recuento exhaustivo de 8,000 actas adicionales que no fueron auditadas debidamente.
Esta postura coincide con las advertencias previas de organismos internacionales como la Unión Europea y Human Rights Watch, que ya habían señalado la preocupante falta de independencia de las instituciones electorales hondureñas antes de la jornada de votación.
Resistencia ciudadana y el caso de la alcaldía capitalina
La movilización busca ejercer una presión definitiva sobre las autoridades judiciales para invalidar los comicios antes de la toma de posesión, bajo la premisa de que aceptar el resultado legitimaría la impunidad técnica.
En paralelo, el ex-presidente Manuel Zelaya denunció la aplicación de lo que denomina el algoritmo Trump 2025 – Wins Honduras-style elections para perjudicar al edil Jorge Aldana. Zelaya convocó a una concentración pacífica en las instalaciones del Infop para respaldar a Aldana, quien mantiene una vigilancia permanente con actas en mano para exigir el conteo voto por voto frente a las tácticas dilatorias del bipartidismo.
