El paquete fue localizado a las 6:00 a. m. de este lunes 12 de octubre por personal policial, mientras que la UDEX desactivó el dispositivo e inició las diligencias para dar con los responsables.
Una caja que simulaba ser de zapatos, acompañada de un manuscrito intimidatorio dirigido a la mandataria Keiko Fujimori, fue descubierta en las inmediaciones del establecimiento penitenciario ubicado en el distrito limeño de Ancón. El mensaje exige acciones inmediatas contra un interno vinculado a redes de extorsión y criminalidad organizada en el cono norte de la capital.
Según el reporte difundido por los medios de comunicación locales, el texto suscrito junto al dispositivo contiene reclamos directos frente a la ola de homicidios atribuidos a organizaciones delictivas. En el escrito se lee: “Presidenta Keiko Fujimori, basta ya de muertes en el cono norte. Haga algo”, interpelando a la jefa de Estado para que ordene medidas drásticas contra el interno Jhon Jairo Arancibia, a quien señalan como lugarteniente del delincuente conocido como Erick Moreno, alias ‘El Monstruo’.

La nota recrimina que el recluso continuaría operando desde la cárcel y exige su traslado bajo la consigna: “Póngase los pantalones y mándelos a la Base Naval, demuestre que no les tiene miedo”. Las autoridades policiales analizan los términos del documento para esclarecer su procedencia y el grado de veracidad de las imputaciones.
Intervención de la UDEX y acciones de investigación criminal
La alerta inicial fue emitida por un conductor que transitaba por el perímetro del penal y dio aviso al personal de seguridad penitenciaria. De inmediato, agentes especializados de la Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX) y efectivos de la comisaría de Ancón se desplazaron al acceso de control para asegurar la zona y restringir el tránsito vehicular y peatonal.
El personal técnico ejecutó los protocolos de seguridad empleando cables a distancia para retirar y confinar el objeto sospechoso en un contenedor especializado. Asimismo, las fuerzas del orden peritajean las cámaras de seguridad instaladas en la fachada del centro carcelario con el objetivo de identificar al sujeto que abandonó el paquete y determinar si el dispositivo contenía carga explosiva operativa.
