Foto: Acción contra el hambre
Según datos publicados por el Programa Mundial de Alimentos (PMA), alrededor de 5,7 millones personas en Haití, más de la mitad de la población, registra niveles agudos de hambre. Esta cifra supone un aumento de 3% respecto al año anterior. También han aumentado los casos de padecimientos vinculados a este flagelo, como la malnutrición infantil, prevalente en menores de 5 años.
Varias crisis sociales perpetúan este problema. Por un lado, las bandas criminales, en constante expansión “interrumpen los circuitos de abastecimiento y las oportunidades económicas”, indica el informe.
Puerto Príncipe, ciudad capital, es uno de los territorios devastados por la violencia, que ha cobrado más de 5,000 vidas el año pasado. Por otra parte, el análisis detalla que el aumento de 30% en precios al consumidor redujo el acceso de las familias a los alimentos. La economía de Haití está en recesión por sexto año consecutivo, señala la ONU.
Además, la producción agrícola está en declive. Se estima que unos dos tercios de la población se sostiene, económicamente, con esta actividad. La agricultura genera el 40% de los alimentos de la nación caribeña, que hoy depende de las exportaciones. La inseguridad alimentaria conllevó a la creación de más de 200 bancos de semillas para contrarrestar el déficit comercial.
Si la tendencia actual no cambia, se prevé que esta crisis alcance un punto álgido, arrastrando a niveles catastróficos la calidad de vida de 5,9 millones de haitianos.
