El ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, informó ante el Congreso que el Ejecutivo coordina con la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP) para reparar el ducto de Camisea en un plazo menor a los 14 días estipulados por la declaratoria de emergencia.
La rotura del ducto, calificada por TGP como el incidente más grave en 21 años de operación, ha restringido el suministro de Gas Natural Vehicular (GNV) y ha evidenciado la vulnerabilidad energética del país al depender de una única infraestructura de transporte.
Logística de reparación y contingencia
Debido a que el siniestro ocurrió en una zona de difícil acceso en Megantoni (Cusco), las Fuerzas Armadas han desplegado helicópteros para trasladar equipos y materiales, aunque las labores están sujetas a las condiciones climáticas y la temporada de lluvias.
Para garantizar el abastecimiento interno, el ministro confirmó que se ha suspendido la exportación de gas, destinando las reservas actuales exclusivamente a cubrir la demanda nacional mientras duren los trabajos de reparación supervisados por Osinergmin.
Camisea como activo crítico nacional
Alfaro subrayó que esta crisis debe impulsar la protección del gasoducto como una política de Estado, dado que actualmente no existe un anillo energético o ducto alternativo que garantice la seguridad energética ante fallas estructurales.
El titular del Minem lamentó la falta de infraestructura redundante en comparación con países vecinos, señalando que el ducto de Camisea es un activo crítico nacional cuya operatividad es vital para sectores estratégicos y el transporte público.
