Por Sofía Saturno
El 20 de agosto de 1782, el obispo Baltazar Jaime Martínez de Compagnon fundó la ciudad de Tarapoto bajo el nombre de Santa Cruz de los Motilones de Tarapoto. Hoy, la “Ciudad de las Palmeras” celebra su aniversario reafirmando su identidad como centro cultural y económico de la Amazonía peruana.
La fundación de Tarapoto se realizó en torno a la laguna Suchiche, donde abundaba la palmera taraputus, que dio origen al nombre de la ciudad.
El asentamiento inicial estuvo marcado por la presencia de comunidades indígenas como los Pocras y Hanan Chancas, que tras la expansión inca se refugiaron en los valles amazónicos.
La ubicación estratégica de Tarapoto, entre los ríos Cumbaza y Shilcayo, permitió que se consolidara como punto de conexión entre la sierra y la selva.
Durante la colonia, la ciudad se convirtió en centro agrícola y comercial, destacando productos como tabaco, algodón y madera.
Con el tiempo, Tarapoto fue ganando protagonismo frente a Moyobamba, capital de la región San Martín, hasta convertirse en la ciudad más poblada de la zona.
La riqueza cultural de Tarapoto se refleja en su gastronomía, con platos emblemáticos como el juane, el tacacho con cecina y el inchicapi.
La música y las danzas amazónicas también forman parte de su identidad, transmitiendo la alegría y diversidad de la región.
Cada aniversario se celebra con desfiles escolares, actividades religiosas en la Catedral de Tarapoto y ferias culturales que atraen a visitantes nacionales e internacionales.
El turismo es hoy uno de los motores de la ciudad, con atractivos como la laguna Azul, las cataratas de Ahuashiyacu y el mirador de Alto Shilcayo.
Tarapoto es reconocida como la “Ciudad de las Palmeras”, símbolo de su biodiversidad y orgullo amazónico.
La fundación de la ciudad es recordada como un momento clave en la historia regional, que consolidó la presencia española y dio origen a una identidad mestiza.
A 244 años de su creación, Tarapoto reafirma su papel como puerta de ingreso a la Amazonía peruana y como referente cultural y turístico del país.
El 20 de agosto es más que una fecha histórica: es la celebración de una ciudad que, desde sus raíces amazónicas, ha construido un presente vibrante y un futuro lleno de oportunidades.
