Tras una prolongada batalla contra la fibrosis pulmonar, el cómico falleció en una unidad de cuidados intensivos, cerrando un capítulo importante de la comicidad nacional.
El entretenimiento peruano lamenta la partida de Alejandro Guillermo Romero, conocido popularmente como ‘Pompinchú’, quien falleció este 1 de mayo en el Hospital Santa Rosa de Pueblo Libre. El humorista se encontraba internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) debido a un cuadro crítico de fibrosis pulmonar y complicaciones renales. La noticia fue confirmada por su hermano, Raymundo Mendoza, marcando el fin de una era para la comicidad ambulante que alcanzó su apogeo en la televisión de los años 90.
Complicaciones médicas y deterioro de salud
El estado de salud del artista se agravó drásticamente tras una intervención quirúrgica de cadera realizada en marzo, donde habría contraído una bacteria que derivó en una infección respiratoria severa. El diagnóstico de fibrosis pulmonar obligó a que el cómico dependiera de oxígeno permanente, situación que empeoró con un daño renal irreversible. Pese a los esfuerzos de los especialistas y el soporte de ventilación mecánica, el organismo del humorista no resistió la falla multiorgánica.
Solidaridad y apoyo familiar
Durante su estancia hospitalaria, la familia de Alejandro Romero inició campañas de solidaridad para cubrir los costos médicos no alcanzados por el seguro estatal. Raymundo Mendoza y la hija mayor del artista solicitaron cadenas de oración y apoyo económico para gestionar medicamentos específicos y la remota posibilidad de un trasplante de pulmón. El respaldo del público y de colegas del gremio fue constante, reflejando el cariño hacia una figura que dedicó su vida a la risa popular.
Legado en la cultura popular peruana
‘Pompinchú’ fue una pieza fundamental en la masificación de los cómicos ambulantes en la pantalla chica, destacando por su carisma en programas como “El show de los cómicos ambulantes”. Su trayectoria inició en las plazas públicas de Lima, donde desarrolló un estilo único que conectó con las clases populares. Su fallecimiento ha generado una ola de tributos en redes sociales, donde se le reconoce como un símbolo de resiliencia y un referente indiscutible del humor de calle en el Perú.
Los restos del artista serán velados en compañía de familiares y amigos cercanos, quienes han pedido recordar su legado con la alegría que caracterizó sus presentaciones. El fallecimiento de Alejandro Guillermo Romero representa una pérdida significativa para el patrimonio inmaterial del humor peruano, cerrando un capítulo histórico de la comedia urbana que logró conquistar la memoria colectiva del país.
