Logística deficiente en alimentos preparados y listos para consumo afecta la cobertura alimentaria en Lima.
El Programa de Alimentación Escolar (PAE), bajo la gestión del Midis, enfrenta una crisis de operatividad que deja a 27 568 estudiantes de Lima Metropolitana sin raciones diarias. Según informes de la Contraloría General, la falta de capacidad de respuesta ante la resolución de contratos y deficiencias logísticas ha interrumpido el servicio en 128 instituciones educativas durante el inicio del año escolar 2026, afectando principalmente a los niveles de inicial y primaria.
Desatención alimentaria en seis distritos de Lima
La supervisión realizada entre marzo y abril de 2026 revela que el suministro de alimentos se ha quebrado en jurisdicciones clave. Los distritos afectados son Villa María del Triunfo, Villa El Salvador, Lurigancho, Carabayllo, Independencia y Los Olivos. Esta situación vulnera el objetivo central del PAE -programa que reemplazó a Wasi Mikuna en 2025- de garantizar la continuidad del servicio alimentario como soporte del rendimiento escolar.
Colapso de la modalidad «comida caliente»
El Informe de Control N.° 006-2026-OCI determinó que, en Lima Norte, doce colegios no han recibido alimentos desde que comenzó el año lectivo. Esta interrupción perjudica a 3 391 alumnos de Carabayllo, Independencia y Los Olivos.
En este esquema, la empresa proveedora es responsable de toda la cadena: desde la compra y almacenamiento hasta la preparación diaria dentro de los planteles. La falla en esta modalidad priva a los menores de raciones de cereales, lácteos y frutas en instituciones emblemáticas como Caudevilla y San Martín de Porres.
Suspensión de productos «listos para consumo»
La crisis es aún más aguda en la modalidad de raciones industrializadas. El Informe N.° 001-2026-OCI detalla que, desde el 17 de marzo, 116 escuelas dejaron de recibir desayunos. Esta suspensión afecta a 24 177 estudiantes de Villa María del Triunfo, Villa El Salvador y Lurigancho.
La causa principal es la resolución de contratos con proveedores por incumplimientos; sin embargo, la Contraloría advierte que el marco normativo actual no establece plazos para contingencias, lo que impide una reacción inmediata del Estado para sustituir a las empresas y retomar las entregas.
Acciones de control y medidas correctivas
La Contraloría ha notificado oficialmente estas deficiencias a la dirección del programa para exigir medidas correctivas urgentes. La ausencia de un plan de respuesta rápida ante contratos resueltos mantiene en riesgo la seguridad alimentaria de miles de menores en la capital, por lo que se requiere una reforma en los lineamientos de ejecución para evitar que la burocracia prolongue el desabastecimiento en los centros educativos.
