Foto: Comex Perú
La planificación para 2026 consolida 32 proyectos estratégicos que fueron identificados previamente en 2025.
El Ministerio de Energía y Minas (Minem) presentó la Cartera de Proyectos de Exploración Minera 2026, una hoja de ruta conformada por 69 iniciativas que representan una inversión conjunta de 757 millones de dólares.
Este documento, elaborado por la Dirección General de Promoción y Sostenibilidad Minera (DGPSM), subraya el potencial geológico del Perú y busca tanto el descubrimiento de nuevos yacimientos como la extensión de la vida útil de las operaciones vigentes.
En comparación con las cifras de agosto de 2025, el sector registra un crecimiento del 4.1%, impulsado principalmente por la incorporación de nuevos proyectos y ajustes en la valoración de activos estratégicos.
La actualización de la cartera incluye 32 nuevos proyectos que suman una inversión estimada de 287.5 millones de dólares. Entre las iniciativas más destacadas se encuentran Sombrero (US$ 106.2 millones), Trapiche (US$ 36.8 millones) y Elida (US$ 15 millones), seguidos por Colquemayo e Iluminadora.
Por otro lado, 30 proyectos egresaron del listado tras haber obtenido satisfactoriamente los permisos y autorizaciones necesarios para iniciar sus actividades de campo. Esta transición no implica una reducción en el dinamismo del sector, sino que marca el avance de dichas inversiones hacia la fase de ejecución de exploración.
El Minem reafirmó que el territorio nacional ofrece condiciones competitivas para la inversión, destacando que actualmente solo el 0.3% del suelo peruano se destina a la exploración, lo que deja un amplio margen para futuros desarrollos.
Según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el Perú posee las mayores reservas de plata a nivel mundial y mantiene el liderazgo en Latinoamérica en reservas de cobre, oro, zinc, plomo, estaño y molibdeno. Esta riqueza geológica posiciona al país como un destino estratégico para el capital minero internacional.
Finalmente, el ente rector enfatizó que la minería actúa como un motor de dinamización económica local mediante la creación de empleo directo e indirecto. La exploración minera, gestionada bajo estándares de responsabilidad social y ambiental, se considera un pilar fundamental para garantizar la sostenibilidad de la industria a largo plazo. La viabilidad de estas inversiones no solo fortalece la economía nacional, sino que asegura el flujo de suministros críticos para el mercado global.
