Especialistas advierten que el daño solar es progresivo e irreversible ante la falta de protección.
EsSalud, a través de su campaña institucional «¡EsSalud te protege! Vive este verano con energía y salud», alertó a la ciudadanía sobre el incremento de la radiación ultravioleta y la necesidad de adoptar medidas preventivas para evitar daños irreversibles en la piel.
La dermatóloga Natalia Merino subrayó que, ante los pronósticos del Senamhi que prevén niveles de radiación «muy altos» y «extremadamente altos», la protección debe ser constante, incluso en días nublados o en ambientes de oficina.
La institución enfatiza que el daño solar es acumulativo, por lo que una exposición breve pero recurrente sin el resguardo adecuado eleva significativamente el riesgo de desarrollar patologías dermatológicas graves.
La especialista recomienda el uso de protectores solares con un Factor de Protección Solar (FPS) igual o superior a 50. La aplicación debe realizarse desde las primeras horas de la mañana y renovarse cada dos o tres horas; sin embargo, en entornos de alta exposición como playas o piscinas, la reaplicación debe ser horaria y posterior a cada inmersión. Es vital cubrir áreas críticas como el rostro, cuello, escote, dorso de las manos y extremidades. En el caso de los menores, se advierte que el uso de bloqueadores solo está autorizado a partir de los seis meses de edad, debiendo evitar la exposición directa de lactantes menores a esa edad.
Barreras físicas y horarios de riesgo
Para una protección integral, EsSalud insta a evitar la exposición directa entre las 10:00 y las 16:00 horas, periodo de máxima intensidad UV. Complementariamente, se sugiere el uso de ropa de manga larga —preferiblemente de colores oscuros como el negro por su mayor capacidad de filtrado—, sombreros de ala ancha, sombrillas y lentes con filtro UV.
Estas barreras físicas son esenciales para mitigar la radiación que el bloqueador no logra neutralizar por sí solo, especialmente en actividades al aire libre donde el viento o el agua pueden reducir la eficacia de las cremas protectoras.
La detección temprana es fundamental en la lucha contra el cáncer de piel. La doctora Merino recomienda el uso de la técnica ABCD para monitorear lunares o manchas sospechosas:
- A de Asimetría: si las dos mitades del lunar no coinciden.
- B de Bordes: si son irregulares o difusos.
- C de Color: si presenta más de dos tonalidades.
- D de Diámetro: si es mayor a 6 milímetros.
Ante cualquier anomalía que cumpla con estos criterios o la aparición de lesiones nuevas, se exhorta a los asegurados a acudir a una evaluación especializada para descartar malignidad y asegurar un tratamiento oportuno.
