Fuente-EsSalud
Una alimentación equilibrada comienza con decisiones cotidianas: revisar las etiquetas de los productos, moderar el consumo de azúcar, sodio y grasas saturadas, e incorporar alimentos naturales y variados. Bajo el lema “Nutrir hoy para proteger tu salud mañana”, el Seguro Social de Salud (EsSalud) promueve hábitos saludables que las familias pueden adoptar sin necesidad de incrementar su presupuesto.
“Los octógonos nos ayudan a tomar decisiones informadas al comprar productos procesados. Es importante revisar las etiquetas, moderar su consumo cuando contienen exceso de nutrientes críticos y priorizar una alimentación variada”, explicó la Lic. Romy Nadia Barreto Enciso, nutricionista del CAP III San Juan de Miraflores, perteneciente a la Red Prestacional Rebagliati de EsSalud.
¿Cómo elegir mejor los alimentos?
La especialista recomienda incorporar productos accesibles y nutritivos presentes en los mercados locales como:
- Menestras: lentejas, frijoles y garbanzos, fuentes de proteínas vegetales, hierro y fibra.
- Pescado, huevo y pollo: aportan proteínas necesarias para el organismo.
- Quinua y avena: proporcionan energía, fibra y minerales.
- Frutas y verduras de estación: aportan vitaminas, minerales y fibra.
- Agua: preferible a las bebidas azucaradas para la hidratación diaria.

Alimentación según cada etapa de la vida
- Niños: la sangrecita bien cocida y las lentejas aportan hierro, mientras que frutas como la mandarina y la naranja favorecen su absorción. Una alimentación variada contribuye al crecimiento y ayuda a prevenir la anemia.
- Jóvenes: el pescado, el huevo, el pollo, las menestras y los cereales andinos contribuyen a cubrir las necesidades nutricionales asociadas al estudio y la actividad física. Se recomienda priorizar el agua frente a las bebidas azucaradas.
- Adultos mayores: el pescado, el huevo, las menestras y la quinua aportan nutrientes importantes para conservar la masa muscular. La fibra y una hidratación adecuada también contribuyen al bienestar.
“Las necesidades nutricionales cambian en cada etapa de la vida. Por eso, debemos priorizar alimentos ricos en hierro para los niños, combinar proteínas y alimentos variados para los jóvenes, y asegurar proteínas, fibra y líquidos en los adultos mayores. Elegir alimentos nutritivos y accesibles contribuye al bienestar de toda la familia”, destacó la especialista.
