Senamhi alerta sobre posibles desbordes y olas de calor anómalas debido a la prolongación del fenómeno en el litoral.
El Fenómeno El Niño Costero podría manifestarse a partir de marzo de 2026 lo que generaría una extensión anómala de las lluvias en la zona norte del país hasta el mes de abril. Según Yuri Escajadillo Fernández del Senamhi este calentamiento de las aguas marinas no solo altera el ciclo de precipitaciones sino que también condiciona las sensaciones térmicas de las estaciones venideras provocando un otoño cálido y un invierno con temperaturas superiores a lo habitual que podrían prolongarse hasta octubre.
Proyecciones climáticas para el año
La Comisión Multisectorial Enfen prevé actualmente un escenario de Niño débil lo cual implica que el pico de lluvias de marzo se desplazará hacia abril con una intensidad moderada. Este calentamiento se monitorea en la región Niño 1+2 situada frente a Piura y Ecuador donde si el incremento térmico se mantiene por encima de los 0.5 grados durante tres meses se confirma técnicamente el evento.
Al no superar el umbral de los 1.3 grados las autoridades estiman un impacto menos severo que en años extraordinarios pero suficiente para mantener un invierno inusualmente abrigado.
El aumento de la temperatura superficial del mar tiene consecuencias directas como la proliferación de mosquitos transmisores del dengue debido a la humedad y el calor persistentes.
De igual manera los sectores de agricultura y pesca se encuentran en alerta ya que las anomalías térmicas benefician a ciertos cultivos mientras que alejan o atraen diversas especies hidrobiológicas alterando la cadena de suministro y la economía regional.
