La posible ocurrencia de un Fenómeno El Niño Costero, a partir de marzo de este año, redundaría en la extensión del periodo de lluvias que se da en la costa norte del país hasta abril, aproximadamente, y tendrá efectos en la temperatura que se percibirá en el otoño y el invierno.
El subdirector de Predicción Climática del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrografía (Senamhi), Yuri Escajadillo Fernández, indicó que, al ser el Fenómeno El Niño una ocurrencia caracterizada por el calentamiento de las aguas del mar, tiene repercusiones en la generación de lluvias, pero sobre todo en la temperatura.
“Lo que ocurriría si en efecto se presenta El Niño Costero sería una extensión del periodo de lluvias”, manifestó, recordando que estas precipitaciones se dan en la costa norte del país hasta finales de marzo y comienzos de abril, así se presente o no el referido fenómeno.
La eventual ocurrencia de un Fenómeno El Niño Costero este año, redundaría en la extensión del periodo de lluvias que se da en el norte del país hasta abril, aproximadamente, y tendrá efectos en la temperatura que se percibirá en el otoño y el invierno.
Recordó que es en marzo cuando se registra anualmente el pico de lluvias en la zona norte del país. La ocurrencia de un fenómeno de El Niño de tipo débil, como lo viene previendo la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno (Enfen), llevaría a que las precipitaciones se prolonguen hasta abril, señaló.
Posteriormente los efectos de El Niño sedarían en un otoño cálido y un invierno que se extendería hasta el mes de octubre, indicó. “Tendríamos un invierno normal; algo abrigado, por así decirlo”, expresó.
