Referencial.
Riesgo en el litoral: 400 hoteles y un sistema vial dependiente en 80 % de la red terrestre amenazados por lluvias y huaicos.
El litoral norte del país afronta un escenario de incertidumbre a pocas semanas del inicio de la temporada estival. El fenómeno de El Niño amenaza con reducir de forma significativa la llegada de visitantes a los balnearios de Piura y Tumbes, al tiempo que genera presiones al alza en los precios de alimentos de primera necesidad como la papa, la cebolla, el limón y los recursos pesqueros.
La economista Paola del Carpio, de la Red de Ciudades para el Desarrollo, advirtió que la franja norteña alberga cerca de 400 establecimientos hoteleros dependientes de la conectividad vial. Dado que ocho de cada diez turistas nacionales se desplazan por vía terrestre, eventuales interrupciones en las carreteras por lluvias intensas o huaicos comprometerían de manera directa el flujo de visitantes entre los meses de noviembre y enero.
Antecedentes climáticos y contracción en las reservas hoteleras
El sector privado mantiene preocupación al recordar el impacto de El Niño de 2017, cuando la afluencia turística en las playas piuranas y tumbesinas se contrajo entre un 50% y un 80%. El escenario resulta crítico considerando que el 35% de los ingresos anuales de la industria turística regional se genera durante los meses de verano.
Según la especialista, la cautela de los viajeros internacionales ya muestra efectos concretos en las proyecciones del sector, registrándose una disminución previa de entre 5% y 8% en las reservas hoteleras. Este comportamiento anticipado evidencia la sensibilidad del mercado frente a los pronósticos meteorológicos antes del periodo de mayor intensidad climática.
Proyección de alzas en la canasta básica y el sector gastronómico
El impacto del fenómeno se extiende a la pesca comercial debido a la alteración de la temperatura marina y la consecuente migración de especies. Actualmente, los insumos marinos registran incrementos de entre 10% y 15% en comparación con el año anterior, estimándose además subidas de hasta 60% en los precios de la papa, la cebolla y el limón.
Esta variación de costos presiona los márgenes de los establecimientos gastronómicos, especialmente en las cevicherías, donde se observan reajustes en las cartas comerciales. Si bien en 2023 se registró un alza de 10% en restaurantes por factores coyunturales como la pospandemia y la gripe aviar, la proyección para esta temporada responde directamente a las limitaciones en la oferta de insumos locales.
El embate climático coincide con una etapa de recuperación incompleta del turismo receptivo peruano frente a los indicadores previos a la pandemia. Ante este contexto, la meta gubernamental de captar 3,8 millones de visitantes internacionales hacia el año 2027 permanecerá sujeta a reevaluación según la magnitud de los daños causados por el fenómeno meteorológico.
Del Carpio sostuvo que, aunque se asignó un ligero incremento presupuestal a la promoción turística internacional, la inversión en infraestructura pública del sector sufrió una reducción. La especialista enfatizó la urgencia de fortalecer la resiliencia de la infraestructura vial y servicios básicos para proteger una cadena de valor que integra a transportistas, hoteleros, restauradores y productores agrícolas.
