El crucero MV Hondius atracó este lunes 18 de mayo de 2026 en el puerto de Róterdam, Países Bajos, concluyendo una travesía que encendió las alarmas sanitarias internacionales. La embarcación, propiedad de la compañía neerlandesa Oceanwide Expeditions, había zarpado el pasado 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, con destino a Cabo Verde, trayecto durante el cual se desató un brote de hantavirus cepa Andes que ha dejado hasta el momento tres víctimas mortales.
Según reportaron diversos medios, el buque -el más grande de Europa- ingresará de inmediato a un protocolo estricto de limpieza, desinfección y aislamiento.
Desembarco supervisado y medidas de aislamiento
Las autoridades portuarias coordinaron el desembarco de las 27 personas que permanecían a bordo, un grupo mínimo compuesto por 25 tripulantes y dos profesionales médicos. Este personal deberá someterse a una cuarentena obligatoria de varias semanas para vigilar la aparición de nuevos síntomas.
Debido a que el hantavirus posee un periodo de incubación prolongado que se extiende por varias semanas, las entidades de salud pública no descartan que puedan emerger contagios adicionales entre el personal aislado.
Monitoreo internacional de contagios y postura de la OMS
Hasta la fecha, el consolidado epidemiológico registra siete casos confirmados y uno probable vinculados directamente al itinerario de la embarcación. Entre las alertas internacionales más recientes, la Agencia de Salud Pública de Canadá reportó que una pasajera que viajó en el crucero dio un resultado presuntamente positivo al hantavirus de los Andes, permaneciendo bajo estricta observación médica en su país de origen.
Frente al escenario de alerta, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un comunicado técnico para descartar paralelismos con crisis sanitarias previas como la del covid-19. La entidad internacional determinó que el riesgo global para la salud pública se mantiene bajo, argumentando que si bien es factible la detección de casos residuales entre los viajeros, la probabilidad de propagación comunitaria se reducirá de forma drástica tras el desembarco definitivo y la ejecución de los controles sanitarios en el puerto europeo.
