Marco Rubio responsabiliza al régimen de La Habana por la crisis humanitaria en Cuba.
La administración estadounidense anunció una flexibilización estratégica del veto petrolero hacia Cuba, permitiendo el envío de crudo venezolano bajo estrictas condiciones comerciales y humanitarias. El secretario de Estado, Marco Rubio, enfatizó que esta medida busca aliviar la crisis energética de la isla, aunque advirtió que la estabilidad a largo plazo solo será posible mediante un cambio político y económico «drástico», responsabilizando directamente a la dirigencia cubana por el colapso actual.
Flexibilización del flujo energético y condiciones de control
El Departamento del Tesoro de EE. UU. autorizó que el petróleo venezolano sea destinado exclusivamente al sector privado cubano. Esta decisión surge tras el desabastecimiento crítico provocado por el bloqueo de exportaciones iniciado el 3 de enero, tras la captura de Nicolás Maduro. No obstante, Rubio fue tajante al señalar que las sanciones se restablecerán de inmediato si los recursos terminan bajo el control del Gobierno o las fuerzas militares.
Preocupación regional y crisis humanitaria
Durante la cumbre de la Caricom en San Cristóbal y Nieves, líderes regionales como los primeros ministros de Jamaica y de la nación anfitriona expresaron su temor ante una posible desestabilización total de Cuba. Argumentaron que el sufrimiento humanitario y una crisis prolongada en la isla representan un riesgo de efecto dominó para todo el Caribe. En este contexto, Canadá se distanció de la postura de Washington al anunciar una ayuda directa de 8 millones de dólares canadienses para mitigar los apagones.
El nuevo escenario en Venezuela
Rubio defendió la intervención militar que resultó en la captura de Maduro, asegurando que Venezuela ha mostrado avances sustanciales en las últimas ocho semanas.
El enfoque de la Casa Blanca se centra ahora en:
- Evitar la inestabilidad y la migración masiva.
- Colaborar con la presidenta interina, Delcy Rodríguez, quien ha mostrado apertura a las compañeras petroleras estadounidenses.
- Sentar las bases para futuras elecciones justas y democráticas, sin que se haya definido aún un cronograma electoral.
