Directores deberán notificar las decisiones a su respectiva UGEL, entidad que fiscalizará la continuidad del servicio educativo.
La Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana (DRELM) dispuso este jueves que las instituciones educativas públicas de la capital queden facultadas para implementar la modalidad no presencial de forma temporal, ante los riesgos para la seguridad e integridad de alumnos, docentes y personal administrativo provocados por las precipitaciones atípicas en la ciudad.
A través de un pronunciamiento oficial, la entidad precisó que los directores de los planteles deberán adoptar esta medida preventivas frente a inundaciones, aniegos o filtraciones de infraestructura que comprometan el normal desarrollo de las jornadas escolares.
Toda suspensión de la presencialidad deberá ser informada a la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) correspondiente, instancia responsable de monitorear el cumplimiento de las actividades pedagógicas y administrativas programadas. Asimismo, la DRELM instruyó a las siete UGEL de Lima Metropolitana a intensificar la inspección técnica de los colegios, evaluando el estado estructural, el funcionamiento de los servicios básicos y la transitabilidad de las vías de acceso.
Los reportes de daños o contingencias deberán ser remitidos a la dirección regional para coordinar acciones de contingencia con los sectores pertinentes.
Precipitaciones anómalas en el litoral y monitoreo del Senamhi
La disposición sectorial responde al episodio meteorológico registrado en la capital, la segunda ciudad del mundo asentada sobre una franja desértica, que amaneció este miércoles con pasos a desnivel anegados y restricciones viales en la zona sur debido a lluvias continuas que acumularon hasta 6.3 litros de agua por metro cuadrado en sus momentos iniciales.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) detalló que los mayores volúmenes pluviales se concentraron en Villa María del Triunfo, Villa El Salvador, Chorrillos y San Juan de Miraflores, acompañados por ráfagas de viento de hasta 35 kilómetros por hora.
El organismo técnico asoció este patrón de lloviznas de inusual intensidad al impacto térmico del Fenómeno El Niño en las aguas del océano Pacífico, cuyas anomalías hídricas continúan generando precipitaciones en la costa peruana y el litoral ecuatoriano.
