El ataque se registró cerca del paradero ‘La Virgen’ en Lurín. Las autoridades iniciaron diligencias en la escena del crimen.
El ataque, perpetrado por sicarios en moto cerca de Lurín, se cobra la vida de dos trabajadores del transporte informal. Las víctimas, de nacionalidad venezolana, sufrían amenazas y cobros de hasta S/ 500.
Un nuevo y violento atentado contra el transporte público se registró la noche de este jueves 16 de octubre en la ruta Chepén–Lurín, a la altura del paradero «La Virgen». Un chofer de nacionalidad venezolana y su copiloto fueron asesinados justo cuando finalizaban su última jornada de trabajo.
El doble crimen ocurre en un momento sensible, pocas horas después de que el Gobierno de José Jerí anunciara la próxima declaratoria de estado de emergencia en Lima Metropolitana para combatir la criminalidad.
Según testigos, los sicarios habrían seguido a la combi en una moto lineal durante parte de su último recorrido con pasajeros a bordo. Cuatro de estos pasajeros resultaron heridos durante el ataque y fueron trasladados de urgencia a un centro de salud cercano. La Policía Nacional del Perú (PNP) acordonó de inmediato la zona para las diligencias correspondientes.
La unidad de transporte informal fue interceptada cerca de los humedales de Mamacona, en la avenida Lima, un punto de alto tránsito que conecta los distritos de Villa El Salvador y Lurín.
El móvil del crimen apunta directamente a la extorsión. Compañeros de las víctimas, congregados con sus unidades para exigir justicia, revelaron que los trabajadores llevaban cerca de un mes recibiendo amenazas y eran obligados a realizar pagos.
Según los transportistas, los extorsionadores les exigían sumas que oscilaban entre S/ 200 y S/ 500 por «inscripción» a la ruta, además de un cobro diario de S/ 20 por cada unidad. Los trabajadores señalaron haber denunciado reiteradamente estos hechos ante las comisarías de Lurín, Villa El Salvador y Villa María del Triunfo sin que se produjeran cambios en la situación.
La PNP mantiene acordonado el lugar a la espera de los peritos de criminalística, quienes realizarán las diligencias para esclarecer el asesinato.
