Sicarios en moto firman con el nombre de su banda el sangriento asesinato de dos amigos en San Juan de Lurigancho.
Un nuevo hecho de sangre sacudió el distrito de San Juan de Lurigancho tras el asesinato a balazos de dos hombres en el pueblo joven San Hilarión Alto. El ataque criminal se registró en la intersección del jirón Berilio con la calle Criptón, a escasos metros de la institución educativa Niños de la Virgen del Rosario.
Las víctimas, quienes eran amigos y vecinos del sector, fueron identificadas como Juan Carlos Condori Contreras, de 27 años, y Briner Enrique Salcedo Sánchez, quienes fallecieron debido a la gravedad de los impactos de proyectil de arma de fuego.
De acuerdo con el testimonio de la esposa de Condori Contreras, el incidente ocurrió mientras su cónyuge conversaba en la vía pública con Salcedo Sánchez. En ese momento, dos sujetos con cascos cerrados a bordo de una motocicleta irrumpieron en el lugar y abrieron fuego de manera reiterada contra ambos. Tras perpetrar el atentado, los atacantes realizaron una maniobra de retroceso y escaparon en dirección al sector conocido como el paradero 18 de Las Flores.
Perfil de las víctimas y hallazgo de manuscrito extorsivo
Juan Carlos Condori Contreras se dedicaba al comercio ambulatorio en el Centro de Lima para sustentar a su menor hija, mientras que su esposa se encuentra en estado de gestación. El comerciante había retornado al territorio peruano recientemente, el pasado 14 de mayo, luego de haber residido durante más de un año en Argentina.
Por su parte, Briner Enrique Salcedo Sánchez fue evacuado con vida por los vecinos hacia el Hospital de Canto Grande, donde los médicos de turno certificaron su deceso poco después de su ingreso. Salcedo Sánchez vivía en la zona desde los ocho años y se desempeñaba de forma independiente como tramitador para la obtención de licencias de conducir.
Los familiares de ambos fallecidos manifestaron ante las autoridades policiales que desconocían si las víctimas venían siendo objeto de amenazas de muerte o cobro de cupos vinculados a sus actividades laborales. No obstante, durante las diligencias de inspección técnico-policial en la escena del crimen, los peritos de criminalística de la Policía Nacional del Perú (PNP) hallaron un manuscrito con mensajes de carácter extorsivo y punitivo dirigidos contra presuntos comercializadores de sustancias ilícitas en sectores específicos del distrito.
El mensaje impreso contenía la rúbrica de la organización delictiva organizada denominada ‘Los Injertos de Las Flores’, elemento que ha sido integrado a las investigaciones correspondientes a cargo del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) para determinar formalmente el móvil del doble asesinato.
