Foto: Perú Informa
Nota especial por Sofía Saturno
Cada 18 de mayo se celebra el Día Internacional de los Museos, una fecha que busca resaltar el rol de estas instituciones en la educación, la identidad y el desarrollo sostenible de las sociedades.
El Día Internacional de los Museos fue instaurado en 1977 por el Consejo Internacional de Museos (ICOM) con el objetivo de sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de estas instituciones en la preservación del patrimonio cultural y natural. Desde entonces, cada año se propone un lema que orienta las actividades globales, y en 2026 el tema gira en torno a la sostenibilidad y el bienestar comunitario.
Los museos son espacios que trascienden la mera exhibición de objetos. Constituyen lugares de encuentro, reflexión y aprendizaje, donde las comunidades pueden reconocerse en su historia y proyectarse hacia el futuro. En el Perú, con su vasta riqueza arqueológica y artística, los museos cumplen un papel esencial en la construcción de identidad nacional.
Según el Ministerio de Cultura, el Perú cuenta con más de 400 museos registrados, entre públicos y privados, que albergan colecciones de arqueología, arte colonial, contemporáneo y etnografía. Sin embargo, muchos de ellos enfrentan desafíos relacionados con la falta de recursos, infraestructura limitada y escasa difusión.
El Día Internacional de los Museos es también una oportunidad para acercar estas instituciones a nuevos públicos. En Lima, Arequipa, Cusco y otras regiones, se organizan jornadas de puertas abiertas, visitas guiadas gratuitas y actividades educativas que buscan fomentar la participación ciudadana y despertar el interés por el patrimonio.
La digitalización ha transformado la manera en que los museos se relacionan con la sociedad. Durante la pandemia, muchos recurrieron a plataformas virtuales para ofrecer recorridos en línea y exposiciones digitales. Hoy, estas herramientas continúan vigentes y permiten que personas de todo el mundo accedan a colecciones peruanas sin necesidad de viajar.
Los museos también cumplen un rol social al promover la inclusión y la diversidad. Programas dirigidos a comunidades indígenas, personas con discapacidad y jóvenes en situación de vulnerabilidad buscan garantizar que el acceso a la cultura sea un derecho universal.
En el ámbito educativo, los museos se han convertido en aliados de escuelas y universidades. Talleres, charlas y proyectos de investigación permiten que estudiantes complementen su formación académica con experiencias prácticas y contacto directo con piezas históricas.
La sostenibilidad es otro eje central en la gestión museística actual. Muchos museos han adoptado prácticas responsables, como el uso eficiente de energía, la reducción de plásticos en sus instalaciones y la promoción de exposiciones que abordan problemáticas ambientales.
El turismo cultural encuentra en los museos un atractivo fundamental. Ciudades como Cusco, Trujillo y Arequipa reciben miles de visitantes cada año interesados en conocer sus museos arqueológicos y de arte, lo que genera ingresos económicos y fortalece la identidad local.
Los museos también son espacios de innovación. Proyectos que integran realidad aumentada, inteligencia artificial y experiencias inmersivas buscan atraer a públicos jóvenes y ofrecer nuevas formas de interacción con las colecciones.
El Día Internacional de los Museos recuerda que estas instituciones no son solo guardianas del pasado, sino también laboratorios del presente y plataformas para imaginar futuros más inclusivos y sostenibles. Su rol en la sociedad es dinámico y se adapta a los cambios culturales y tecnológicos.
En el Perú, la celebración de esta fecha es una invitación a valorar los museos como espacios vivos, donde la memoria colectiva se preserva y se comparte. Visitar un museo es un acto de ciudadanía, un gesto de respeto hacia nuestra historia y una oportunidad para fortalecer el vínculo con nuestra cultura.
El Día Internacional de los Museos es más que una efeméride: es un llamado a reconocer el poder de la cultura como motor de transformación social. En cada sala, vitrina y exposición se guarda un fragmento de nuestra identidad, y al recorrerlos, construimos un futuro más consciente y solidario.
