La liberación de las áreas públicas tomadas ilícitamente pone fin a un entramado de comercios informales, permitiendo el inicio inmediato de las obras de conexión que integrarán el transporte metropolitano.
Un operativo conjunto entre la Municipalidad Metropolitana de Lima y la Municipalidad de Ate logró la recuperación de 23 994 metros cuadrados de espacio público en el tramo de la avenida Prolongación Javier Prado, comprendido entre la avenida Metropolitana y la autopista Ramiro Prialé.
Esta intervención, que contó con el respaldo de la Policía Nacional del Perú (PNP), fue diseñada para despejar el camino a la ejecución de una obra de infraestructura estratégica: el proyecto de “Mejoramiento y Ampliación del Servicio de Movilidad Urbana” (CUI N°2618713), destinado a optimizar la conectividad vial en Lima Este. El terreno liberado, que estuvo ocupado ilegalmente durante más de 15 años por un mercado informal y diversos negocios no autorizados, permitirá transformar un punto crítico de congestión en una vía moderna y fluida para miles de conductores.
Desalojo pacífico y ordenamiento territorial
La recuperación del espacio se efectuó bajo un estricto protocolo de fiscalización que garantizó un proceso pacífico y sin incidentes. Según las autoridades, tras la notificación previa entregada el pasado 15 de junio, más de 200 comerciantes informales optaron por el retiro voluntario de sus bienes y estructuras, reconociendo la falta de licencias municipales para operar en la vía pública.
La gerente de Fiscalización y Control de Lima, Mariella Falla, precisó que la acción se ampara en la Ordenanza N.° 2666, normativa que faculta a la comuna capitalina a recuperar de manera inmediata los espacios públicos ocupados de forma indebida. El operativo incluyó el despliegue técnico y humano de las gerencias de Seguridad Ciudadana y Servicios a la Ciudad, bajo la dirección de la gestión municipal metropolitana.
Viabilidad de la conexión estratégica en Lima Este
La liberación de estos terrenos es un paso crucial para la ejecución del proyecto, cuya formulación y construcción ha sido delegada formalmente a la Municipalidad de Ate por parte del gobierno metropolitano. Con la superficie despejada —que incluye un sector de 10 040 m² anteriormente destinado a comercio informal y otro de 13 954 m² usado como cochera irregular—, las autoridades han confirmado el inicio inminente de los trabajos de ingeniería vial.
Este proyecto no solo busca formalizar el uso del suelo, sino responder a una demanda histórica de los vecinos de Lima Este al crear una conexión directa y eficiente entre dos de los ejes arteriales más importantes de la capital. La Municipalidad de Lima reafirmó su compromiso de mantener este plan de recuperación de vías metropolitanas en otros sectores críticos de la ciudad para garantizar el orden urbano y la seguridad vial.
