La destacada participación de Angel Gesú Arrieta Huaringa otorgó el único galardón al país, posicionando el talento peruano entre la élite de la física mundial.
La delegación peruana hizo un histórico debut en la 56.ª Olimpiada Internacional de Física (IPhO 2026), celebrada del 4 al 12 de julio en Bucaramanga, Colombia, al conseguir una medalla de plata y tres menciones honoríficas en su primera participación en este prestigioso torneo escolar mundial. El brillante desempeño nacional fue liderado por el joven Angel Gesú Arrieta Huaringa, egresado del colegio Saco Oliveros y vecino de San Juan de Lurigancho, quien obtuvo la única presea para el país tras superar rigurosos exámenes teóricos y experimentales frente a competidores de más de 95 naciones, consolidando así el posicionamiento del talento científico peruano en la élite internacional de la disciplina.
El logro de Arrieta Huaringa es la consolidación de una trayectoria académica sobresaliente en ciencias exactas. A sus entrenamientos regulares y su afición por el fútbol y los videojuegos, el joven medallista suma importantes distinciones internacionales obtenidas durante el año 2025, entre las que destacan una medalla de bronce en la Olimpiada Internacional de Química Mendeleev en Brasil, una presea de plata en la Olimpiada de Física KAIPhO en Rusia, y una mención de honor en la Olimpiada Internacional de Química de Dubái. Tras alcanzar el podio en Bucaramanga, el estudiante expresó su emoción y agradecimiento hacia sus padres y su centro de estudios por brindarle la oportunidad de representar al país y regalarle esta histórica alegría al Perú.
El éxito de la representación nacional se completó con las menciones honoríficas otorgadas a los estudiantes Lionel Ortega Huamaní, Alexander Valencia Pampa y Kate Milagros Fashe Terres, esta última alumna de quinto de secundaria y ganadora previa de la medalla de oro en la Olimpiada de Ciencias Físicas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Junto a Allison Hallasi Pezo, quien completó el equipo con una destacada participación, los jóvenes peruanos afrontaron extenuantes jornadas de evaluación compuestas por exámenes teóricos y prácticos de cinco horas de duración cada uno, demostrando una alta capacidad de análisis y resolución de problemas complejos frente a delegaciones de potencias globales como Estados Unidos, China, Japón y el Reino Unido.
