El Pleno del Congreso de la República aprobó por unanimidad la actualización de la asignación económica mensual destinada al personal del servicio militar acuartelado en las Fuerzas Armadas. Esta reforma legislativa, que fue exonerada de segunda votación, tiene como objetivo principal ajustar los montos percibidos por los reclutas a la realidad económica actual, fortaleciendo sus condiciones de vida y promoviendo su desarrollo personal y profesional dentro de las instituciones castrenses.
Según el congresista Alejandro Soto, presidente de la Comisión de Presupuesto, esta subvención no recibía un incremento desde el año 2012, lo que había generado una depreciación real del ingreso frente a la inflación acumulada de la última década.
La falta de actualización normativa afectaba la capacidad de los jóvenes para financiar sus estudios superiores, los cuales suelen costearse con este apoyo económico, limitando sus expectativas de progreso una vez concluido su tiempo de servicio.
La nueva escala remunerativa busca restituir el poder adquisitivo de los conscriptos en el Ejército, la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea, optimizando su calidad de vida durante el periodo de acuartelamiento. El financiamiento de esta medida se ejecutará con cargo a los presupuestos de las propias instituciones militares y del Ministerio de Defensa, garantizando la viabilidad del incremento sin comprometer recursos adicionales fuera de los pliegos correspondientes al sector.
