El estudio fue liderado por la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (UNTRM).
La Pleurothallis labajosi, hallada por investigadores peruanos de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (UNTRM), confirma la riqueza biológica de la selva nororiental peruana y el sur de Ecuador, destacando la urgencia de proteger estos ecosistemas frente a la deforestación y el cambio climático. El descubrimiento, resultado de una investigación de varios años, subraya que la región andina aún alberga una biodiversidad excepcional y en gran parte sin documentar.
El descubrimiento de la Pleurothallis labajosi fue realizado por científicos del Instituto de Investigación para el Desarrollo Sustentable de Ceja de Selva (INDES-CES), adscrito a la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (UNTRM) de Amazonas.

Esta nueva orquídea fue identificada en la selva nororiental de Perú, específicamente en la comunidad de Diosán (Chachapoyas) y el Área de Conservación Privada Huaylla Belén – Colcamar (Luya), ambas en Amazonas, y en el Parque Nacional Podocarpus, ubicado en el sur de Ecuador. El registro binacional refuerza la relevancia de estos ecosistemas como refugios de flora única.
Características únicas y proceso de confirmación
Aunque a primera vista la planta parecía similar a otras especies conocidas, la Pleurothallis labajosi demostró ser genéticamente distinta gracias a características morfológicas únicas. Entre ellas destacan la forma particular de sus hojas y el peculiar color de sus flores, que exhibe una variación cromática entre amarillo pálido y rojo granate.
Su confirmación como nueva especie fue el resultado de una investigación exhaustiva desarrollada entre 2018 y 2024. Este proceso incluyó recolecciones en campo, análisis detallados en laboratorio y comparaciones rigurosas con material de herbarios internacionales para verificar su novedad.
Amenazas a la biodiversidad y llamado a la conservación
El estudio desarrollado por la UNTRM señala que la zona donde se encuentra esta nueva orquídea es altamente vulnerable. La falta de un control estricto en la región facilita la deforestación para la expansión del pastoreo de ganado, lo cual representa una amenaza constante para las poblaciones restantes de esta y otras especies.
La institución universitaria enfatiza que, más allá de ser un avance científico, este descubrimiento es un llamado urgente a proteger los bosques nubosos andinos, que están críticamente amenazados por las actividades humanas y los efectos del cambio climático. Documentar nuevas especies resulta fundamental para diseñar estrategias efectivas de conservación y salvaguardar la riqueza biológica de estos ecosistemas vitales.
