Mientras los choferes denuncian que la medida eleva los tiempos de traslado entre Lima y Miraflores, la ATU sostiene que el carril exclusivo optimizó la velocidad comercial del Corredor Azul.
Por segunda vez en el transcurso del mes, un grupo de colectiveros informales interrumpió el tránsito en la avenida Arequipa este martes 1 de septiembre, en rechazo al carril bidireccional exclusivo habilitado para las unidades del Corredor Azul.
La manifestación se inició a la altura de la Embajada de Venezuela y generó congestión vehicular en la zona hasta la intervención de la Policía Nacional del Perú (PNP), la cual logró despejar la arteria. Posteriormente, los protestantes marcharon por el baipás de la avenida Arequipa hacia la plaza Francia, registrándose algunos incidentes violentos, como el lanzamiento de objetos y huevos contra aquellos choferes informales que no acataron el paro.
Los representantes del gremio de colectiveros informales anunciaron que mantendrán las acciones de protesta, incluyendo plantones y nuevos bloqueos, hasta entablar un diálogo con las autoridades del sector. Entre sus reclamos sostienen que la vía pública no debe destinarse de forma exclusiva al transporte formal y argumentan que el nuevo esquema prolonga los tiempos de viaje en el tramo comprendido entre la calle Emilio Fernández y la avenida España a cerca de una hora de desplazamiento.
El tramo intervenido por la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) abarca un trayecto de 1,5 kilómetros comprendido entre la avenida 9 de Diciembre (Paseo Colón) y la calle Emilio Fernández, abarcando sectores de las avenidas Garcilaso de la Vega y Arequipa. La entidad contempla extender este modelo bidireccional a lo largo de toda la avenida Arequipa si las evaluaciones continúan mostrando resultados favorables.
De acuerdo con las mediciones técnicas de la ATU recopiladas desde el inicio de la prueba piloto el pasado 22 de agosto, la implementación del carril exclusivo ha generado un impacto directo en la fluidez del servicio formal. La velocidad promedio de los buses del Corredor Azul aumentó de 9 km/h a 16 km/h, lo que representa una mejora del 78 % en la movilidad, mientras que el tiempo necesario para atravesar el tramo intervenido se redujo de 10 minutos a un intervalo de entre 3 y 5 minutos.
