La científica recibirá el Premio Internacional Unesco-Al Fozan por su contribución a las ciencias básicas.
La investigadora peruana Rosa Vásquez Espinoza recibió el Premio Internacional Unesco-Al Fozan en París, en reconocimiento a su labor en la Amazonía peruana. La distinción valora su trabajo en la regeneración de la biodiversidad y el rescate de saberes ancestrales, a través de proyectos de investigación científica que empoderan a las comunidades nativas.
Vásquez fue seleccionada entre 269 candidatos de todo el mundo y expresó que el premio representa una «gran responsabilidad». Dijo que busca demostrar que «desde nuestro rincón en la Amazonía podemos cambiar cómo se hace la conservación con la ciencia y el conocimiento indígena».
Proyectos innovadores y compromiso social
Uno de sus proyectos más notables se centra en el estudio de las abejas sin aguijón, nativas de la Amazonía, que producen miel con propiedades medicinales. Vásquez y su equipo fueron los primeros en realizar un análisis químico de estas mieles y en mapear a las poblaciones de abejas para entender el impacto de la deforestación.
Además, su trabajo se enfoca en incluir a los miembros de las comunidades indígenas como coautores de artículos científicos, una práctica poco común a nivel global. Ella busca que las comunidades pasen de ser «sujetos de estudio a líderes de los proyectos», usando la ciencia como una herramienta para la justicia social.
Desafíos y visión de futuro
La científica resalta los serios desafíos que enfrenta la Amazonía, como la deforestación y la minería ilegal. También enfatiza la falta de representación indígena en la ciencia, lo cual limita la capacidad de generar leyes y protocolos para proteger la región.
Vásquez dedicó el premio a su abuela, una mujer indígena que soñó con ser doctora pero no tuvo la oportunidad de estudiar, y a las comunidades Asháninca y Cocama. Recientemente, ha documentado su trabajo en el libro ‘The Spirit of the Rainforest’, que busca vincular la cultura ancestral, la ciencia y el liderazgo juvenil. El premio está dotado con 50,000 dólares y busca promover las vocaciones científicas entre los jóvenes.
