Crédito: Tennessee Department of Corrections
Christa Pike, condenada por el asesinato de una compañera de colegio hace tres décadas, increíblemente sobrevivió al intento de ejecutarla mediante inyección letal en el estado de Tennessee en Estados Unidos, lo que frustró el primer intento del Estado de ejecutar a una mujer en 200 años.
De acuerdo a los documentos presentados ante el tribunal, las autoridades penitenciarias le administraron a Pike dos dosis de pentobarbital.
Por el momento no se conocen los detalles sobre el estado de salud de Pike tras el intento de ejecución ni qué vías legales podrían seguir sus abogados o el gobierno de Tennessee después de que fuera trasladada desde la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Nashville, para recibir atención médica en un hospital.
El Departamento Correccional de Tennessee defendió su actuación durante la ejecución, que había suscitado gran atención pública y a la que se habían opuesto sus abogados y expertos en derechos humanos por la edad de Pike cuando cometió el crimen, los abusos sexuales que sufrió en la infancia y sus problemas de salud mental sin tratar.
“El Departamento Correccional de Tennessee siguió cada uno de los pasos del protocolo de ejecución legalmente establecido por el Estado y aprobado por la Oficina del Fiscal General”, señaló el organismo en un comunicado.
Los abogados de Pike presentaron una solicitud ante un tribunal federal durante el procedimiento para intentar detener la ejecución. Citaron testimonios de testigos según los cuales “los verdugos habían administrado las dos jeringas con las sustancias de la inyección letal y Pike sigue viva y roncando”, informó NBC News.
Una hora antes de la ejecución, el Tribunal Federal de Apelaciones de Tennessee frenó el procedimiento, aunque luego la Corte Suprema de Estados Unidos ordenó continuar. Fue tras ello que luego de dos intentos de inyección letal, Pike sobrevivió.
Testigos que observaban desde una sala aparte dijeron que los funcionarios levantaron las cortinas de la cámara de ejecución a las 19.27 (hora local) y se veía a Pike atada a una camilla. La mujer permaneció despierta y en un momento dado levantó la cabeza y preguntó a los funcionarios de la prisión si era normal que su brazo se sintiera así, aunque no quedó claro a qué se refería. En ese marco fue llevada a un hospital.
Tras la ejecución fallida, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, que rechazó la petición de clemencia de Pike, emitió un comunicado en el que suspendió todas las ejecuciones de este año y pidió una “revisión exhaustiva e independiente” del intento de ejecución, según el diario Nashville Tennessean.
El asesinato de 1995 conmocionó a la ciudad de Knoxville. Según la fiscalía, Pike temía que Slemmer intentara robarle a su novio. Tenía 18 años cuando ella, su novio Tadaryl Shipp, de 17, y una tercera persona llevaron con engaños a Slemmer, compañera del centro de formación profesional Job Corps de Knoxville, a una zona boscosa donde la torturaron y asesinaron.
La brutalidad del asesinato, en el que los autores grabaron una estrella de cinco puntas en el pecho de la víctima y se llevaron un fragmento de su cráneo como recuerdo de la matanza, conmocionó al país.
Pike y Shipp confesaron el crimen y ambos fueron declarados culpables de asesinato en primer grado. La madre de Slemmer, May Martínez, se pronunció a favor de la ejecución.
“Yo era una joven de 18 años con problemas de salud mental. Me llevó muchos años comprender la gravedad de mis actos”, declaró Pike en un comunicado incluido en su solicitud de indulto semanas atrás. “Me costó aún más aceptar cuántas vidas afecté. Le arrebaté la vida a la hija, la hermana y la amiga de alguien. Me repugna pensar que tuve la capacidad de cometer semejante crimen”, agregó.
