El Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán, fundamentando la decisión en la histórica posición pacifista del país, el respeto irrestricto al derecho internacional y el compromiso irrenunciable con los principios democráticos.
La Cancillería precisó que la medida se ejecuta en cumplimiento estricto del artículo 45 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y fue notificada formalmente al Gobierno iraní mediante una nota diplomática cursada a su embajada en Ecuador, concurrente ante el Estado peruano.
La Cancillería aclaró que, en amparo de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963, esta determinación no implica el quiebre de los vínculos consulares. Dichos canales se mantendrán operativos para garantizar la protección, asistencia y resguardo de los derechos de los connacionales residentes en territorio iraní.
El comunicado oficial del Estado peruano expone una serie de factores decisivos para adoptar esta medida de política exterior:
- Vulneración de la Democracia y Derechos Fundamentales: El Ejecutivo peruano expresó consternación ante las denuncias de organismos de las Naciones Unidas sobre la represión violenta a protestas ciudadanas, la censura a la libertad de prensa, la persecución a la oposición política y la discriminación sistemática contra mujeres y niñas en territorio iraní.
- Afectación al Comercio Marítimo y la Economía Global: La Cancillería expresó severa preocupación por las restricciones e interferencias al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz registradas desde marzo de 2026, señalando que vulneran el derecho de libre navegación y generan presiones al alza en los precios internacionales de la energía y disrupciones en las cadenas de suministro.
- Escalada de Conflictos y Control Nuclear: El Estado peruano rechazó el rol del régimen de Teherán en la incitación a la violencia en Medio Oriente, así como las trabas impuestas a las inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), obstaculizando la verificación requerida para prevenir la proliferación de armamento nuclear.
