Grietas y socavones en Tablada de Lurín restringen el acceso a viviendas y elevan el riesgo para los damnificados.
Las precipitaciones registradas en los últimos días ocasionaron aniegos de consideración y la interrupción del tránsito en diversos sectores de Lima Sur. Los distritos de Villa El Salvador (VES) y Villa María del Triunfo (VMT) resultaron ser los más afectados por el colapso de colectores, la acumulación de aguas pluviales y el afloramiento de aguas servidas, situaciones que provocaron el cierre del bypass de Nueva Esperanza y severas complicaciones en cruces clave como la intersección de las avenidas Mateo Pumacahua y Separadora Industrial.
En la zona de Tablada de Lurín (VMT), la saturación del terreno generó grietas de gran magnitud y socavones frente a los predios de la intersección de las calles Polonia y Vaticano. Vecinos del sector debieron utilizar herramientas manuales para evacuar el agua de sus inmuebles, advirtiendo sobre el riesgo latente de cortocircuitos por la cercanía de pozos inundados a las redes del suministro eléctrico residencial.
Emergencia en Villa El Salvador
En el Sector 1 de Villa El Salvador, el desborde de las aguas servidas afectó la vía pública e interrumpió actividades locales, obligando a la intervención de Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal). La entidad desplegó cinco unidades hidrojet para succionar los efluentes acumulados.
Representantes de Sedapal precisaron que el colapso se debió al ingreso masivo de aguas pluviales a la red de alcantarillado doméstico, lo que sobrepasó la capacidad operativa del colector principal y provocó afloramientos en las zonas de menor cota topográfica. Sin embargo, los residentes de la zona denunciaron que las anegaciones con aguas residuales constituyen un problema recurrente vinculado al estado de la infraestructura matriz.
Exigencias de soluciones estructurales
Frente a la respuesta de la Municipalidad de Villa María del Triunfo, que envió maquinaria pesada para rellenar las áreas afectadas por la erosión, la población local cuestionó el carácter paliativo de los trabajos, señalando que los rellenos cederán ante nuevos eventos meteorológicos. Los afectados demandaron la ejecución de obras definitivas de pavimentación y canalización de aguas superficiales.
Especialistas en urbanismo y los propios dirigentes vecinales coincidieron en que el origen del problema radica en la antigüedad de la red de alcantarillado de Lima Sur, diseñada hace aproximadamente medio siglo y cuya capacidad se encuentra desbordada por la densidad poblacional actual. Mientras persisten los desvíos vehiculares y los trabajos de emergencia, la ciudadanía exige la renovación integral de la infraestructura sanitaria y vial de la zona.
