El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, vetó íntegramente este jueves un proyecto de ley que buscaba reducir las condenas de Jair Bolsonaro y otros implicados en el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023. La decisión fue oficializada durante la conmemoración del tercer aniversario de los ataques a las sedes de los tres poderes en Brasilia, acto en el que el mandatario reafirmó su compromiso con la institucionalidad democrática.
De haberse aprobado, la normativa habría permitido que el cargo de intento de golpe fuera absorbido por otros delitos menores, lo que habría aliviado significativamente la sentencia de 27 años de prisión que actualmente cumple el ex mandatario.
Durante la ceremonia en el Palacio del Planalto, Lula calificó la fecha como una «victoria de la democracia» frente a quienes intentaron subvertir la voluntad popular por la fuerza. El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Ricardo Lewandowski, respaldó la medida señalando que la propuesta legislativa es inconstitucional, ya que los crímenes contra el Estado Democrático de Derecho no admiten amnistías ni indultos.
Aunque el Congreso tiene la facultad de anular el veto presidencial, analistas sugieren que tal acción representaría un alto costo político para los legisladores de cara a las próximas elecciones generales de octubre, donde Lula se perfila como favorito frente al senador Flávio Bolsonaro.
Situación jurídica de Jair Bolsonaro y los implicados
Jair Bolsonaro, de 70 años, cumple actualmente una condena que se extiende hasta 2033, además de estar inhabilitado políticamente hasta 2030 por abuso de poder. La ley ahora vetada no solo habría beneficiado al expresidente, sino que también contemplaba la reducción de hasta dos tercios de las penas para otros cabecillas y manifestantes de extrema derecha condenados por los disturbios.
Ante la firmeza de las sentencias, la defensa de Bolsonaro ha solicitado el arresto domiciliario alegando problemas de salud derivados del atentado sufrido en 2018, aunque hasta el momento ni el ex gobernante ni sus representantes legales han emitido comentarios sobre el veto reciente.
La ausencia de los líderes de la Cámara Baja y del Senado, Hugo Motta y Davi Alcolumbre, en la ceremonia de aniversario, evidencia la tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo respecto a este tema. Lewandowski advirtió que, en caso de que el Parlamento logre restablecer la validez de la ley, es altamente probable que la Fiscalía o partidos de izquierda recurran al Supremo Tribunal Federal (STF) para impugnarla por inconstitucionalidad. Por ahora, el bloqueo de Lula mantiene vigentes las sentencias dictadas tras la invasión y vandalismo de los edificios estatales ocurrida apenas una semana después de iniciado su tercer mandato.
