La denominada «marcha por la vida para salvar Bolivia», impulsada por sectores afines al exmandatario Evo Morales, arribó a la ciudad de El Alto y planifica su ingreso a la sede de Gobierno en La Paz este lunes 18 de mayo de 2026. La movilización coincide con el inicio de la tercera semana de bloqueos viales en el occidente del país, promovidos principalmente por la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos Tupac Katari.
Según reportes de medios locales y emisoras de las organizaciones sociales, las protestas expresan el rechazo a las políticas económicas, leyes y decretos de la administración del presidente Rodrigo Paz Pereira, señalando principalmente el incremento en los precios de la canasta familiar y la inestabilidad en el abastecimiento de combustible.
Las columnas de manifestantes exigen la dimisión del jefe de Estado y de su gabinete de ministros, una medida que ha recibido el respaldo público de Evo Morales durante el fin de semana.
Ejecutivo descarta responsabilidad en deceso durante operativo de desbloqueo
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, confirmó el fallecimiento de un ciudadano, identificado como Alberto Cruz Chinche, en el marco de las acciones de las fuerzas del orden; no obstante, aclaró que el deceso no fue provocado por el uso de armamento letal ni por asfixia debido a gases lacrimógenos.
El funcionario enfatizó que la persona no tuvo contacto físico con los efectivos de la Policía Nacional o de las Fuerzas Armadas desplegados en el operativo denominado «Corredor Humanitario». Asimismo, las autoridades del Ministerio de Salud y Deportes y del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) señalaron que, hasta el momento, los familiares no han registrado formalmente el fallecimiento, por lo que no se cuenta con un certificado de defunción ni con una autopsia oficial que determine las causas médicas del deceso.
El operativo, que movilizó a 3,500 uniformados durante la madrugada del sábado, tuvo como objetivo prioritario liberar los accesos vehiculares a La Paz para permitir el abastecimiento de combustibles, carburantes de aviación (jet fuel) y medicamentos. Los puntos de mayor conflictividad se concentraron en las inmediaciones de El Alto y en la zona sur de la capital.
El reporte oficial indica que, tras cumplir con el paso de los suministros esenciales, el contingente de seguridad se replegó, lo que derivó en la reinstalación de varios de los puntos de bloqueo por parte de los manifestantes.
Comunidad internacional rechaza intentos de desestabilización institucional
Ante el agravamiento del conflicto y el desabastecimiento de insumos básicos, los gobiernos de Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Panama, Paraguay y Perú emitieron un comunicado conjunto en el que manifestaron su preocupación por la situación humanitaria que atraviesa Bolivia.
En el documento, las ocho naciones de la región expresaron su rechazo unánime a cualquier acción que pretenda alterar el orden democrático o desestabilizar las instituciones del gobierno constitucional, elegido en los comicios generales de 2025.
Los países firmantes hicieron un llamado a los diferentes actores políticos y sociales del Estado Plurinacional para encauzar las discrepancias mediante mecanismos de diálogo y respeto a la legalidad vigente. Por su parte, el presidente Rodrigo Paz Pereira ha denunciado que las movilizaciones de sectores sindicales e indígenas -incluyendo a agrupaciones como los Ponchos Rojos– forman parte de una estrategia para desmontar la institucionalidad del país, exigiendo el levantamiento inmediato de las medidas de presión, mientras que la vocería presidencial reiteró la necesidad de deponer posturas intransigentes.
