La marcha convocada para este viernes tiene como fin exigir el respeto al voto mientras se reduce la distancia entre los postulantes.
El equipo de campaña de Roberto Sánchez anunció la organización de una movilización ciudadana en Lima para este viernes, denominada bajo las consignas de «La toma de Lima» y «Los cuatro suyos», con el objetivo de exigir el respeto a los resultados de las urnas. La convocatoria se produce en momentos en que el conteo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) muestra un escenario de estrecho margen frente a la candidata Keiko Fujimori.
Hernando Cevallos, integrante del equipo técnico de Juntos por el Perú, confirmó el respaldo a la marcha durante una manifestación frente al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), donde argumentó la necesidad de mantener una vigilancia ciudadana activa ante el avance del escrutinio y las observaciones de actas.
Ajuste en las cifras oficiales y posturas de los comandos técnicos
El panorama electoral mantiene un estado de empate técnico entre ambos candidatos, con variaciones en las proyecciones que reflejan la alta volatilidad del resultado final. Mientras que los primeros reportes parciales y conteos rápidos mostraron ventajas mínimas alternadas -colocando en algunos escenarios a Fujimori con 50.53% frente a 49.47% de Sánchez, y en otros a Sánchez con 50.14% ante un 49.86% de su contendiente-, el avance del cómputo oficial obliga a ambas agrupaciones a redefinir sus estrategias en la recta final del proceso.
Ante esta situación, el entorno de Fuerza Popular adoptó una postura de cautela y su candidata, Keiko Fujimori, evitó emitir declaraciones prematuras basándose únicamente en proyecciones estadísticas. La estrategia del partido liderado por Fujimori se ha concentrado en reforzar la presencia de sus personeros legales en las oficinas descentralizadas de cómputo para supervisar la revisión de cada voto. La aspirante presidencial instó a sus simpatizantes a mantener la prudencia y a respetar los tiempos de las autoridades electorales hasta que se contabilice la totalidad de las actas pendientes.
Evolución del discurso político y veeduría internacional
Por su parte, el comando de Roberto Sánchez mostró variaciones en su discurso conforme avanzaron las horas posteriores al cierre de votación. Tras una celebración inicial el domingo por la noche basada en una ventaja proyectada de 0.28%, el equipo técnico de Juntos por el Perú enfocó sus esfuerzos en advertir sobre posibles inconsistencias técnicas en los análisis de proyección difundidos por empresas encuestadoras locales. Sánchez rechazó los cuestionamientos sobre un presunto cambio de ánimo hacia el pesimismo dentro de su local partidario, afirmando que su postura actual consiste en esperar los resultados oficiales definitivos emitidos por el sistema electoral.
El proceso de escrutinio continúa abierto debido a la existencia de actas observadas e impugnadas que se encuentran bajo la jurisdicción de los Jurados Electorales Especiales. Mientras el país permanece a la expectativa del pronunciamiento final del JNE, los comandos políticos mantienen esquemas contrapuestos: uno orientado hacia la movilización social en las calles como mecanismo de defensa del voto y el otro enfocado estrictamente en la fiscalización legal dentro de los centros de cómputo oficiales.
