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Según un documento difundido por el programa Cuarto Poder, la excongresista Rosselli Amuruz, quien fue tercera vicepresidenta del Parlamento anterior y ahora intenta ser alcaldesa del distrito de Santa María del Mar, presentó documentos que un notario calificó de falsos para acreditar una vivienda en esa jurisdicción,
Se trata de una carta del notario Fernando Loayza Bellido, quien afirmó “de manera categórica” que las certificaciones notariales que figuran en dos contratos de cesión de uso gratuito “son falsas” y que no reconoce como suyas las firmas, sellos y signos que aparecen en esos documentos.
El primero corresponde a una cesión de uso gratuito fechada el 17 de noviembre de 2023 y suscrita por Amuruz, su hermano Roger y una tercera persona. El segundo tiene fecha del 20 de mayo de 2024 y fue suscrito por otras tres personas que, según el dominical, son candidatos de la lista de la excongresista.
Ambos contratos consignan supuestos pagos por servicios notariales mediante las boletas 121781 y 132874. Sin embargo, Loayza señaló que esos comprobantes corresponden a servicios prestados a otras personas y por trámites distintos.
La boleta 121781, emitida el 2 de noviembre de 2023, corresponde, según el notario, a una autorización de viaje de un menor al extranjero. El contrato en el que aparece este comprobante está fechado el 17 de noviembre de ese año, por lo que la boleta fue emitida quince días antes de la supuesta certificación.
La segunda boleta, la 132874, fue emitida el 4 de julio de 2024 y corresponde, de acuerdo con Loayza, a un servicio de certificación y constatación domiciliaria. El contrato cuestionado lleva fecha del 20 de mayo de 2024, por lo que el comprobante fue emitido 45 días después de la supuesta certificación.
El notario agregó que tampoco existe en los registros de su oficina constancia del pago de los derechos notariales correspondientes a los servicios consignados en los documentos.
Además, señaló que no existe registro de identificación mediante el sistema biométrico dactilar de los supuestos firmantes. También precisó que su oficina no acostumbra sellar todos los folios de los documentos y que no utiliza un sello con la frase “documento no redactado en esta notaría”, elementos que aparecen en las copias examinadas.
Aunque reconoció que los sellos utilizados guardan semejanza con los de su oficina, Loayza consideró que pudieron haber sido escaneados de otro documento. Explicó que uno de los sellos contiene las iniciales del trabajador que atendió el servicio y el número del comprobante de pago, datos que, según indicó, corresponden en los documentos cuestionados a operaciones realizadas para otras personas.
